15 minutos. Un exempleado de Disney presuntamente hackeó un software de creación de menú de terceros utilizado por los restaurantes de Walt Disney World. Cambió la información sobre alergias para decir que los alimentos que contenían maní eran seguros y modificó el tipo de letra.
El sospechoso del caso, Michael Scheuer, se apoderó de un sistema propietario de creación de menú e inventario desarrollado por una empresa externa para Disney. La denuncia alega que lo hizo poco después de ser despedido.
“El autor de la amenaza manipuló la información sobre alérgenos en los menús añadiendo información a algunas notificaciones de alérgenos que indicaban que ciertos elementos del menú eran seguros para personas alérgicas al maní, cuando en realidad podían ser mortales para esas personas”, afirma la denuncia penal, según courtwatch.news.
Disney capturó los menús después de que se imprimieran, pero antes de que se distribuyeran a los restaurantes.
El nombre de Disney no aparece en la denuncia. Sin embargo, 404 Media confirmó con el abogado de Scheuer y mediante referencias cruzadas que se trata de Disney.
Wingdings
Los empleados de Disney se dieron cuenta de la intrusión porque las fuentes en el programa creador del menú se cambiaron a Wingdings.
“El actor de la amenaza renombró las fuentes para mantener el nombre de la fuente original, pero los caracteres reales aparecían como símbolos. Cuando se lanzó, Menu Creator se acercó a los archivos de configuración para recuperar lo que creía que era la fuente correcta, en su lugar, recuperó los archivos de fuente alterados. Como resultado de este cambio, todos los menús dentro de la base de datos quedaron inutilizables porque los cambios de fuente se propagaron por toda la base de datos. Además, este cambio fue tan sustancial que provocó que el sistema Menu Creator dejara de funcionar mientras se realizaban los cambios de fuente en todos los menús”, dice la denuncia.
La denuncia penal menciona a una “compañía de medios y entretenimiento que opera en el Distrito Medio de Florida”.
Disney fue demandado por un visitante cuya esposa murió tras sufrir una reacción alérgica fatal.