15 minutos. Los propietarios del club nocturno Pulse no enfrentarán cargos de homicidio involuntario tras una investigación del Departamento de Policía de Orlando.
Durante la investigación, se entrevistaron a 23 personas que creían que Barbara y Rosario Poma, las anteriores propietarias de Pulse, debían ser acusadas de homicidio involuntario.
Las principales acusaciones incluían el hecho de que la Policía de Orlando no tuvo acceso a los planos del edificio durante la situación de rehenes que duró 3 horas. Además, Pulse tenía un historial de violaciones de ocupación y funcionaba con un permiso de restaurante y bar, no de club nocturno. También hubo supuestos fallos de seguridad y se hicieron reformas no autorizadas.
Caso cerrado
La Policía de Orlando determinó que no es un procedimiento estándar que se deba tener acceso inmediato a los planos de los negocios privados.
La investigación confirmó que se realizaron renovaciones no autorizadas dentro y fuera de Pulse. Sin embargo, el club nocturno cumplió con las normas de ocupación en el 82 % de las inspecciones sin previo aviso hechas por el Departamento de Bomberos de Orlando entre 2005 y 2016.
En general, el Departamento de Policía de Orlando concluyó que ninguna de las acciones de los propietarios de Pulse se realizó con total desprecio por la vida humana. Tampoco podían haber previsto un ataque terrorista.
En el tiroteo del 12 de junio de 2016 hubo 49 muertos y 53 heridos. Según el FBI, el pistolero responsable de la masacre perpetró el ataque en apoyo del Estado Islámico (ISIS).
Omar Mateen disparó 267 tiros esa noche y actuó de manera independiente; en ese sentido, es inválida cualquier posible responsabilidad penal de la familia Poma. El caso fue cerrado.