Conmovedor mensaje de las hijas de pareja asesinada en El Paso

Sara Esther Regalado Monreal y Adolfo Cerros Hernández tenían más de 46 años juntos.

En la ciudad fronteriza estadounidense de El Paso se sigue honrando a las víctimas del ataque racista contra latinos de hace dos semanas. (Judith Torrea / EFE)

15 minutos. Delante de las cenizas de sus padres asesinados en el atentado de El Paso, las tres hijas del matrimonio Cerros-Regalado enviaron un mensaje conmovedor.

Lo hicieron bajo la atenta mirada de José Guadalupe Torres, obispo de Ciudad Juárez, estado mexicano de Chihuahua, y de cerca de un millar de personas que abarrotaron la iglesia.

“Lamentamos mucho este hecho. Lo único que nos gustaría a nosotros que somos padres es que eduquemos a nuestros hijos de una manera que sepan que todos somos iguales, que respeten a todo el mundo, no importa el color, el universo socioeconómico. Somos iguales, iguales. Tratemos a la gente con amor”.


Sandra Ivonne, de 45 años

El matrimonio juarense formado por Sara Esther Regalado Monreal y Adolfo Cerros Hernández llevaba más de 46 años.

Sin embargo, el 3 de agosto mueren junto a 20 personas más en el atentado racista de El Paso.

Cinco de los ocho mexicanos fallecidos eran de Ciudad Juárez, habían cruzando la frontera para comprar en EEUU.

“Esperamos que este lamentable hecho, todas estas víctimas: abran corazones para que no vuelva a suceder”, subrayó esta ingeniera de sistemas que se siente orgullosa de su cultura.

El obispo Torres, que celebró la misa funeral, animó a los presentes “a continuar con las semillas de amor que sembraron (…) y agradecer todo el amor y toda la luz que dieron”.

Recuerdos de la pareja

Muchos de los presentes conocían al matrimonio por su amor, que se inició cuando eran adolescentes.

Adolfo nació en la ciudad de Aguascalientes y emigró solo a Ciudad Juárez cuando tenía 15 años.

Después, en la colonia Anáhuac, cercana al centro de la ciudad, conoció a quien se convirtió en su compañera de vida.

“Fueron los momentos más angustiosos; por más de día y medio los estuvimos buscando”, cuenta su sobrina, Verónica Regalado.

Dos fotografías del matrimonio cuando eran jóvenes acompañaron las urnas con las cenizas.

Cuando llegó la hora de despedirse, los asistentes caminaron hacia un jardín hermoso y lanzaron globos blancos.

Más vistas