15 minutos. Miles de palestinos se manifestaron hoy en Cisjordania contra la reciente decisión de EEUU de no considerar ilegales las colonias israelíes, en la primera convocatoria de protestas en rechazo a esta postura con un llamado “Día de la Ira” que registró algunos disturbios.
“Las facciones han acordado celebrar un ‘Día de la Ira’ con el objetivo de rechazar la posición de la administración estadounidense a favor de Israel”.
Azam al Ahmed, principal asesor del presidente de la Autoridad Palestina
Entre esas facciones a las que hace referencia Al Ahmed también se encuentra el Movimiento Nacional de Liberación de Palestina (Al Fatá), cuyo vicepresidente, Mahmud al Alul, pidió que se intensifiquen las protestas contra el presidente Trump y su Administración.
Así, convocaron varias marchas que este martes congregaron a miles de manifestantes en ciudades como Ramala, Belén, Jericó, Nablus, Tulkarem o Hebrón.
Las escuelas y oficinas públicas de toda Cisjordania cerraron a partir de las 11:30 hora local (09:30 GMT) para que alumnos, profesores y funcionarios pudieran participar en las protestas.
Por su parte, la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) criticó la “política hostil y sionista” de EEUU.
Asimismo, los palestinos le pidieron a la comunidad internacional una denuncia explícita de las “peligrosas” políticas y decisiones de EEUU e Israel, durante la celebración del “Día de la Ira”.
Los manifestantes consideran que EEUU aspira “liquidar la causa palestina” y “desestabilizar la situación en la región”.
Enfrentamientos
Tras las manifestaciones, decenas de personas marcharon hacia los puestos de control del Ejercito de Israel, donde se produjeron los primeros enfrentamientos con soldados israelíes.
A la entrada norte de la ciudad de Ramala y en la de Al Bireh, el Ejército israelí respondió a los manifestantes que se acercaban disparando gases lacrimógenos y balas recubiertas de goma. Según fuentes médicas desplazadas al lugar, hirieron a un hombre por un impacto de bala en la pierna, quien fue y trasladado al hospital de Ramala.
También, en la entrada norte de Belén, los soldados dispararon gases lacrimógenos contra los manifestantes, causando casos de asfixia.
En el norte de Hebrón hubo choques similares, dejando a dos personas heridas tras recibir impactos de material antidisturbios del Ejército.
Por su parte, los manifestantes palestinos respondieron a los soldados arrojándoles piedras y quemando neumáticos.