15 minutos. El papa Francisco se unió al llamamiento del secretario general de la ONU António Guterres para que Rusia e Ucrania convoquen una tregua de 4 días con ocasión de la Pascua ortodoxa y se detengan los combates.
En una nota del Vaticano, se explicó que el papa, el domingo de Ramos, pidió una tregua pascual en Ucrania y que ahora se une al llamamiento de Guterres y del jefe de la Iglesia grecocatólica ucraniana Sviatoslav Shevchuk. La idea es que se pueda realizar durante la Pascua ortodoxa, que comienza el próximo 24 de abril.
“Sabiendo que nada es imposible para Dios, invocan al Señor para que las personas atrapadas en las zonas de guerra sean evacuadas y que la paz se restablezca pronto. Piden a los responsables de las naciones escuchen el clamor de los pueblos por la paz”, se lee en el llamamiento del Vaticano.
Poblaciones más castigadas
El secretario general del ONU había explicado que esta tregua, coordinada con el Comité Internacional de la Cruz Roja, serviría para evacuar civiles y propiciar la entrada de ayuda humanitaria en las poblaciones “más castigadas” del este ucraniano. Principalmente, Mariúpol, Jersón, Donetsk y Lugansk.
Guterres dijo que los líderes de las principales confesiones de Ucrania respaldaron su llamamiento. Sin embargo, no hizo ninguna mención a la respuesta de parte de Rusia, ni de su Gobierno o iglesias.
Por su parte, Francisco instó a que se depongan las armas y se llegue a “una tregua pascual”. Pero no para rearmarse, sino para “lograr la paz con una verdadera negociación, dispuestos también a algún sacrificio por el bien de la gente”.