15 minutos. La guerra en Afganistán dejó en la primera mitad de 2020 la menor cifra de víctimas civiles desde 2012, debido sobre todo a la reducción de las operaciones militares extranjeras tras el acuerdo de paz entre Estados Unidos y los talibanes y a la menor actividad del grupo yihadista Estado Islámico (EI). Así se desprende del informe presentado este lunes por la Misión de Asistencia en Afganistán de la ONU (UNAMA).
El mismo afirma que el conflicto afgano continúa siendo uno de los más mortíferos del mundo para la población civil.
La UNAMA registró entre enero y junio un total de 3.458 víctimas civiles, 1.282 de ellas fallecidas y el resto heridas. Esto supone una reducción del 13 % respecto a las 3.973 víctimas (1.422 muertes) que documentó en el mismo periodo de 2019. Además, es el menor registro desde 2012, cuando se reportaron 3.138 víctimas civiles en Afganistán
Issued today, UNAMA’s Protection of Civilians 2020 Midyear Report on the impact of the #Afghanistan conflict on civilians – #ProtectCivilians #EndTheFighting – Read the Report: https://t.co/ZjkuD4CsiT pic.twitter.com/XCSm0Dpejz
— UNAMA News (@UNAMAnews) July 27, 2020
En su informe de mitad de año sobre la protección de la población civil en el conflicto, la Misión de la ONU indica que la menor cifra de víctimas se debe a la reducción en las operaciones militares estadounidenses y de sus aliados. No obstante, advierte que no se han reducido las causadas por las fuerzas gubernamentales y los talibanes.
Oportunidad histórica
“En un momento en el que el Gobierno de Afganistán y los talibanes tienen una oportunidad histórica para acudir juntos a la mesa de negociaciones para las conversaciones de paz, la trágica realidad es que los combates siguen infligiendo un terrible daño a los civiles cada día”, indicó en un comunicado la representante especial en Afganistán de la Secretaría General de la ONU, Deborah Lyons.
“Insto a las partes a hacer una pausa, reflexionar sobre los escalofriantes incidentes y el daño que están causando al pueblo afgano como revela este informe, y a tomar medidas decisivas para detener la carnicería y alcanzar la mesa de negociaciones”.
Deborah Lyons, representante especial de la ONU en Afganistán
Las conversaciones intraafganas, previstas para marzo se mantienen aplazadas. Esto se debe a la falta de acuerdo entre ambas partes en el intercambio de presos, que avanza lentamente y mientras corre el plazo de 14 meses que pactaron los talibanes y Estados Unidos para que las fuerzas extranjeras abandonaran el país.
Explosivos y ataques aéreos causaron la mayoría de las víctimas
Según el informe, las fuerzas antigubernamentales, especialmente los talibanes, causaron 58 % de las víctimas civiles. De hecho se les atribuyen 1.473 víctimas, 580 de ellas fallecidas, lo que supone 43 % del total.
Alerta en ese sentido de un “perturbador aumento” de las víctimas causadas por los talibanes mediante dispositivos explosivos improvisados y mediante secuestros en los que se produjeron “malos tratos y ejecuciones sumarias”.
El Estado Islámico fue el responsable del 9 % de las víctimas en sus ataques y otros grupos indeterminados del 6 %.
Aumentan víctimas de fuerzas afganas
Por su parte, las fuerzas de seguridad afganas aumentaron 9 % el número de víctimas que causaron respecto al primer semestre de 2019. Alcanzaron 23 % del total con 789 víctimas, 281 de ellas muertas. La mayoría debido al uso de “fuego indirecto” durante los enfrentamientos terrestres en zonas pobladas y a los ataques aéreos, que han “triplicado” las víctimas que causaron un año antes.
Concreta que las “fuerzas pro gubernamentales -que causaron el 3 % de las víctimas- fueron responsables de muchas muertes de niños”.
Las fuerzas internacionales causaron el 3 % de las víctimas. Sin embargo, ninguna de ellas se registró en el segundo trimestre tras el acuerdo entre EEUU y los talibanes.
El 14 % restante de las víctimas fue producto del fuego cruzado.
Ataques deliberados contra civiles
La UNAMA señaló en su informe que está “especialmente preocupada” por los ataques deliberados contra civiles, incluidos líderes religiosos, trabajadores sanitarios, activistas, cooperantes, periodistas y miembros del sector judicial.
El documento indica que durante el primer semestre de 2020 perdieron la vida 138 mujeres y 340 niños. En este sentido alerta de que los menores son “especialmente vulnerables” ante el reclutamiento por las partes en conflicto, incluido su uso como niños soldado en plena pandemia de coronavirus.
Por último, el análisis de UNAMA advierte de que la pandemia redujo drásticamente la capacidad de las víctimas de la guerra de Afganistán para recuperarse. Frente a esto pidió a las partes que frenen la violencia y afronten las necesidades y derechos de las víctimas del conflicto.