15 minutos. Un joven de 16 años murió este domingo en Sudán de un disparo en la cabeza efectuado por las fuerzas de seguridad durante protestas contra el acuerdo alcanzado entre los militares y civiles.
Tras este acuerdo se repuso a Abdalá Hamdok como primer ministro, informó el opositor Comité de Médicos.
“Hace poco murió Yusef Abdelhamid, de 16 años, tras recibir un disparo en la cabeza en una marcha en Um Durman (ciudad anexa a Jartum) por las milicias golpistas”, indicó esta asociación independiente sobre el joven asesinado en las protestas.
Hicieron además un recuento de fallecidos por la represión en las marchas opositoras desde el golpe de Estado del mes pasado.
“Es el primer mártir en resistir el acuerdo golpista anunciado”, apuntó el Comité.
Aseguró que son ya 41 los fallecidos a manos de las fuerzas de seguridad desde la asonada, el 25 de octubre.
Además, añadió que “hay un gran número de heridos con disparos y el estado de algunos de ellos es crítico”.
El Comité de Médicos denunció que, en diversas jornadas de protesta, los cuerpos de seguridad atacaron hasta un centro de salud.
“Las fuerzas del régimen golpista” atacaron con gases lacrimógenos un hospital de la capital sudanesa donde trasladaron los heridos de las manifestaciones.
Cientos de personas protestaron este domingo en Jartum y en Um Durman contra el acuerdo alcanzado entre los militares y algunos grupos civiles para reponer como primer ministro a Hamdok, depuesto en el golpe de Estado.
Tras un pacto que rechazó la alianza de partidos políticos, asociaciones y grupos civiles que formaba parte del anterior Gobierno.
La oposición civil al golpe de Estado, encabezada por la Asociación de Profesionales, convocó marchas de protesta contra los militares desde el golpe de Estado.
En todas las manifestaciones se registraron enfrentamientos con la policía y, en muchos casos, fallecidos, la mayoría por armas de fuego.
En las 2 anteriores jornadas, los días 13 y 17 de noviembre, se saldaron, según el Comité de Médicos, con 7 y 15 manifestantes muertos, respectivamente.
En esta última fecha, la Policía sudanesa negó en todo momento el uso de armas de fuego real.
Hasta los momentos reconoció solo un muerto y 129 heridos, de los que 89, aseguró, eran agentes del cuerpo.