15 minutos. Las mujeres saudíes ahora podrán viajar sin necesidad del consentimiento paterno o el permiso de un tutor masculino. La medida es un nuevo avance dentro de la reciente ampliación de las libertades de la mujer en la ultraconservadora Arabia Saudí.
El cambio se debe a una serie de enmiendas al código civil, entre las cuales figura que cualquier saudí mayor de 21 años podrá tramitar un documento de viaje, independiente de su género.
“El pasaporte se otorgará a cualquier persona de nacionalidad saudí que presente una solicitud”, según informa el diario oficial Um al Qura.
Otros cambios
Otros trámites que se le facilitarán a las saudíes incluyen registrar el nacimiento de hijos, informar de la muerte de un pariente y obtener documentos oficiales de familia, algo que estaba limitado hasta ahora, como casi todo en Arabia Saudí, al marido, al padre o al tutor masculino de la mujer.
Bajo la nueva ley, se estipula que “el jefe de la familia en la aplicación de este sistema es el padre o la madre de los hijos menores” y queda eliminada la norma que establecía que el domicilio de la mujer era el del marido en caso de vivir juntos.
Las limitaciones de viaje quedan reducidas a los casos de menores de padres en litigio o a los hijos de padres fallecidos.
Los cambios dan continuidad a una orden del rey Salman bin Abdulaziz de 2017 con la que eximía a las mujeres saudíes del requisito del tutor en la mayoría de trámites gubernamentales, pero permanecían para los de viajes y los matrimoniales.
Los asuntos matrimoniales de la mujer todavía siguen en manos del marido, padre o tutor masculino.
Las reformas del príncipe heredero
En los últimos años el controvertido príncipe heredero Mohamed bin Salman ha impulsado varias reformas para ir eliminando las restricciones a las mujeres saudíes como parte del proceso de cambio de imagen que quiere propiciar en el exterior.
El Gobierno saudí ha ido presentando esos cambios a bombo y platillo como la autorización de conducir para las mujeres.
Sin embargo, en paralelo ha continuado la represión de los activistas de derechos humanos. Incluso varias mujeres activistas feministas que pedían cambios como el de libertad para conducir están en prisión, un caso denunciado por organismos internacionales de derechos humanos y que ha llegado a la ONU.