15 minutos. La esposa de Mickael Harpon, el administrativo radicalizado de la Prefectura de policía de París que el pasado jueves acabó con la vida de cuatro compañeros, alertó a un colega de éste esa misma mañana de que su marido había tenido un comportamiento inquietante, según la prensa gala.
La mujer, que tras ser detenida e interrogada fue puesta en liberad sin cargos este domingo, contó que la noche anterior Harpon se despertó brutalmente en una “crisis de demencia”, se mostraba incoherente y decía escuchar voces.
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Por la mañana, dijo a uno de los compañeros de Harpon lo que había pasado compartiendo su preocupación, según una información de “Le Point”.
Estos elementos ayudaron a que pusieran en libertad a la mujer mientras los investigadores verifican si el asesino, que mató a cuatro de sus colegas antes de ser abatido, integraba una organización o tuvo cómplices, aunque por ahora no hay ningún signo.
Harpon se había convertido a la religión musulmana hace una decena de años.
El ministro del Interior, Christophe Castaner, dijo que eso no era motivo para abrir una investigación sobre su radicalización, pero otros signos posteriores sí lo fueron.
Una veintena de personas las excluyeron de la policía francesa desde 2015 por sospechas de radicalización, pero en el caso del expediente de Mickael Harpon no solo no había ningún signo en su expediente, sino que tenía una buena calificación.