15 minutos. El atentado suicida perpetrado este viernes contra una mezquita chií en la localidad de Jan Abad, en la provincia de Kunduz de Afganistán, ha dejado al menos 120 muertos y 150 heridos. De esta forma lo anunció la cadena afgana Ariana News.
El grupo yihadista Estado Islámico (EI) Provincia de Jorasán reclamó la autoría del atentado contra esa mezquita de Afganistán.
Por su parte, el Consejo de Seguridad de la ONU pidió que los autores sean llevados a la justicia.
“Los miembros del Consejo de Seguridad han remarcado la necesidad de responsabilizar a los perpetradores, organizadores, financiadores y promotores de estos censurables actos de terrorismo y llevarlos ante la justicia“. Así reza el comunicado de la ONU, que se distribuyó este sábado.
I condemn the horrific attack at a mosque in Kunduz, Afghanistan, in the strongest terms.
— António Guterres (@antonioguterres) October 8, 2021
Attacks targeting civilians exercising their right to freely practice their religion are violations of fundamental human rights and international humanitarian law.
Entretanto, el portavoz de los talibanes y viceministro de Información afgano Zabihulá Muyahid prometió “encontrar y castigar a los perpetradores de este horrible crimen”, de acuerdo con Ariana News.
El propio Muyahid negó el viernes que el grupo yihadista ISKP representara “una amenaza”. Resaltó que es más bien “un dolor de cabeza”. “Genera dolores de cabeza en algunos lugares, pero es inmediatamente eliminado tras cada incidente“.
Las autoridades talibanes anunciaron durante las últimas semanas la muerte y el arresto de varios miembros del grupo yihadista. El EI considera a los talibanes unos traidores a la ortodoxia de la sharia o ley islámica. Además, defienden una interpretación mucho más dura de esa norma.