15 minutos. La defensa de Julian Assange cuestionó este jueves “la fiabilidad” de las garantías ofrecidas por Estados Unidos (EEUU) sobre su trato en prisión si lo extraditan a ese país, que quiere juzgarle por las revelaciones de su portal WikiLeaks, en la segunda vista ante el Tribunal Superior de Londres de un recurso interpuesto por Washington.
El abogado de la defensa de Assange, Edward Fitzgerald, sostuvo que las “garantías diplomáticas” planteadas por el fiscal James Lewis, en representación de EEUU, “llegan tarde”. Además, indicó que están formuladas de manera tan “vaga” que no aseguran que su cliente, que sufre depresión y otras dolencias, recibiera el tratamiento adecuado.
El tribunal londinense concluirá este jueves su análisis del recurso de EEUU contra un fallo de enero que denegó la extradición por riesgo de suicidio. No obstante, el dictamen no se espera hasta dentro de unas semanas.
Garantías de EEUU
Al exponer este miércoles las bases de su recurso, Lewis sostuvo que la jueza de primera instancia Vanessa Baraitser “erró” en su interpretación del artículo 91 de la ley británica de extradición de 2003. Dicha ley que permite rechazar la entrega si la salud mental del procesado es tan mala que sería “injusto y opresivo” autorizarla. También puso en duda el testimonio para la defensa sobre el estado de Assange del psiquiatra Michael Kopelman. Asimismo, criticó que la magistrada no pidiera entonces salvaguardas sobre el régimen penitenciario que se aplicaría.
EEUU ofreció entonces 4 garantías, que la defensa considera que “pudo haber planteado en enero” por iniciativa propia.
Así, según Lewis, al programador informático y activista de Internet no lo someterían, en el caso de que lo extraditen, a “medidas administrativas especiales” (SAM), como tener vetadas las visitas o la correspondencia, ni antes del juicio ni si lo condenaran. Tampoco ingresaría en la cárcel ADX Florence de máxima seguridad en Colorado, a menos que -matizó- posteriormente hiciera algo para merecerlo.
Además, Washington promete que, mientras estuviera bajo custodia, Assange recibiría el tratamiento psicológico adecuado. En caso de condena, podría cumplirla en su país natal de Australia.
Crítica de la defensa
Fitzgerald rebatió este jueves que “esto no impide” que a su cliente lo detengan en un régimen de aislamiento o ingrese en otra prisión restrictiva. Tampoco impide que Washington “cambie de opinión” respecto a las SAM.
Dudó de que la oferta de tratamiento médico sea suficiente, vistos los intentos de suicidio de presos en situación similar. También señaló que una posible transferencia a Australia podrían rechazarla tanto el departamento de Justicia estadounidense como el australiano.
El abogado defendió que Baraitser aplicó “escrupulosamente” la ley extraditoria al juzgar que el trastorno depresivo junto con el síndrome de Asperger que sufre Assange hacen que sea “muy probable” que trate de suicidarse si lo extraditan a EEUU, “al margen de las medidas que se tomen” para impedirlo.
También reivindicó el testimonio de Kopelman, a quien el fiscal acusó de “engañar” a la jueza al no mencionar en el primero de 2 informes que el acusado había formado una relación y había tenido 2 hijos con Stella Moris mientras estaba refugiado en la embajada de Ecuador en Londres.
Fitzgerald explicó que Baraitser “aceptó la explicación” del psiquiatra de que inicialmente omitió a Moris para “proteger su privacidad” cuando su vínculo aún no era conocido y todos temían por su seguridad.