15 minutos. La Policía canadiense identificó este viernes como Corey Hurren, un militar miembro de los Canadian Rangers, una unidad desplegada en las zonas más remotas del país, al individuo que entró este jueves armado en Rideau Hall, el recinto de Ottawa en el que se sitúa la residencia oficial del primer ministro, Justin Trudeau.
En una rueda de prensa celebrada en Ottawa, el vicedirector de la Policía Montada de Canadá, Mike Duheme, se negó a revelar los motivos por los que Hurren condujo su vehículo desde la provincia de Manitoba, a unos 2.000 kilómetos al noroeste de la capital canadiense, y se introdujo en Rideau Hall.
Duheme tampoco quiso identificar las armas que portaba Hurren, al que detuvieron sin incidentes por agentes de las fuerzas de seguridad.
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El suceso
Según, a las 6:30 hora local del jueves, Hurren condujo su camioneta por la entrada que da acceso a los jardines de Rideau Hall. Allí se sitúa la residencia oficial de la gobernadora general del país, quien ejerce las funciones de jefa de Estado.
El vehículo quedó inutilizado, por el impacto con la valla de entrada, y Hurren se dirigió armado caminando hacia un invernadero de Rideau Hall.
“A las 6:45, los agentes de la Policía Montada iniciaron una conversación con el sospechoso. A las 6:53 el individuo respondió y se entabló un diálogo. Los agentes aplicaron su entrenamiento y continuaron la conversación con el individuo hasta las 8:30, momento donde lo aprehendieron sin incidentes y arrestaron“, declaró Duheme.
Preguntado por qué los agentes necesitaron dos horas para detener a Hurren, Duheme señaló que “la conversación era fluida, iba bien, así que no existía la necesidad de escalar la situación”. Además, explicó que lo que querían era solucionarla “sin que nadie resultase herido”.
Hurren tiene previsto comparecer este viernes ante un juez para establecer si lo ponen en libertad. En ese momento, la Policía Montada presentará cargos contra el sospechoso, añadió el portavoz policial.
“Ni el primer ministro Trudeau ni su familia ni la gobernadora general (Julie Payette) estuvieron nunca en peligro, ya que ninguno estaba en la residencia en el momento del incidente“, confirmó Duheme.