15 minutos. Decenas de miles de personas participaron este sábado en Hong Kong en una marcha pacífica y autorizada por las autoridades para unirse en duelo por la muerte de un estudiante este viernes y exigir que se esclarezcan las circunstancias de su fallecimiento.
Los manifestantes comenzaron a inundar Tamar Park alrededor de las 18.00 hora local (10.00 GMT) para asistir a una ceremonia de duelo por la muerte de Alex Chow Tsz-lok, un alumno de 22 años de ciencias informáticas de la Universidad de Ciencia y Tecnología de Hong Kong.
El joven se encontraba en coma en estado crítico desde que el pasado domingo cayó del tercer al segundo piso de un aparcamiento en un edificio situado cerca de una zona de enfrentamientos entre policías y manifestantes.
Gas lacrimógeno en la zona
Se desconoce si el estudiante estaba manifestando y las razones de por qué se encontraba en el aparcamiento, así como qué fue lo que provocó su caída, pero según la televisión pública local RTHK los policías habían disparado varias salvas de gas lacrimógeno en la zona.
Así, podría tratarse de la primera muerte relacionada con la acción policial durante las protestas antigubernamentales registradas en la antigua colonia británica desde el pasado mes de junio.
El evento pacífico de este sábado marcó el quinto mes del movimiento de protesta en curso, que estalló el 9 de junio y ha sumido a la urbe en la mayor crisis política desde su Regreso a China en 1997.
Aunque la marcha fue aprobada por la policía muchos de los manifestantes llevaban máscaras, prohibidas por una ley en reuniones públicas de más de 50 personas.
Condición crítica de Chow
En los últimos días, los hongkoneses estuvieron pendientes de la condición crítica de Chow, ya que las circunstancias que rodearon su caída siguen sin estar claras, entre otras cosas porque las imágenes de CCTV hasta ahora publicadas no captaron los momentos en que el joven resultó herido en el estacionamiento.
Sin embargo, muchos manifestantes antigubernamentales culpan a la policía, que disparó gases lacrimógenos en la zona para dispersar a los manifestantes el domingo por la noche.
Además, ha habido acusaciones de que los agentes de policía bloquearon el camino de los paramédicos que intentaron rescatar a Chow y que habían perseguido al joven antes de su caída, unas afirmaciones negadas rotundamente por la policía.