El ataque suicida contra la vivienda del ministro de Defensa en Kabul fue orquestado por los talibanes

Un vocero de los insurgentes aseguró que "es el inicio de una operación de venganza contra funcionarios que dan órdenes de bombardear civiles"

En total, 8 personas murieron, incluida una mujer, y alrededor de 20 resultaron heridas. Todas las víctimas son civiles (EFE/EPA/Jawed Kargar)

15 minutos. Los talibanes reivindicaron este miércoles el ataque contra la residencia en Kabul del ministro de Defensa Bismillah Khan Mohammadi, quien resultó ileso. Según el último recuento oficial, al menos 12 personas murieron, entre ellas los 4 atacantes, y otras 22 resultaron heridas.

El ataque suicida de la noche del martes contra “la residencia y el salón de reuniones del ministro de Defensa”, que comenzó con la explosión de un auto bomba, lo perpetraron varios insurgentes “en busca de martirio”. Así lo aseguró en un comunicado el principal portavoz talibán Zabihullah Mujahid, quien aseguró que se produjeron numerosas bajas.

“Este ataque es el inicio de una operación de venganza contra esos importantes (…) funcionarios de la Administración de Kabul, que dan órdenes de bombardear las casas civiles, bombardear la infraestructura pública, obligar a la gente a evacuar su residencia y cometer crímenes en las provincias”, sentenció el vocero de los talibanes.

Poco antes de la reivindicación, el presidente afgano Ashraf Ghani ya había acusado a los insurgentes del “ataque terrorista” en la capital.

Según el presidente, los talibanes llevaron a cabo la acción en Kabul para silenciar el canto de “Alá es grande” por parte de los ciudadanos. Con el lema, muestran el apoyo a las fuerzas de seguridad contra la violencia insurgente en Afganistán.

La guerra de los talibanes es una muestra de sedición y corrupción” y la gente debe enfrentarse a ellos, dijo el mandatario.

Como sucedió el lunes en la asediada ciudad de Herat, capital de la provincia homónima, tras conocerse el ataque en Kabul, miles de personas salieron a las calles o a sus terrazas para gritar “Alá es grande”, en un frente común contra los talibanes.

Aumentan las víctimas

El principal portavoz talibán criticó en Twitter que el grito de “Alá es grande” ha sido el lema insurgente contra la ocupación estadounidense en Afganistán durante los últimos 20 años. No debe ser apropiado por los “títeres” de Estados Unidos (EEUU) y sus aliados.

En el atentado con auto bomba y posterior tiroteo contra la residencia en Kabul del ministro de Defensa, “8 personas murieron, incluida una mujer, y alrededor de 20 resultaron heridas. Todas las víctimas son civiles”. Así lo indicó este miércoles el portavoz del Ministerio del Interior Marwais Stanekzai.

Además de los 8 civiles, también murieron los 4 autores del ataque, aseguró el portavoz.

“El ataque de anoche concluyó tras 5 horas (de tiroteos) por parte de las fuerzas de seguridad. También rescataron a unos 80 civiles atrapados en la zona”, añadió.

Por su parte, el portavoz del Ministerio de Salud Pública Ghulam Dastagir Nazari confirmó que “22 civiles fueron evacuados a hospitales por sus heridas y recibieron tratamiento”.

Kabul registró la mañana de este miércoles otra explosión en una carretera. “Como resultado, 2 civiles resultaron heridos y ya fueron trasladados al hospital para recibir tratamiento”, informó en un comunicado el portavoz de la Policía capitalina Firdaws Faramarz.

Logros

El ataque del martes contra el ministro de Defensa se produce en un momento de especial inestabilidad en Afganistán. El inicio de la retirada final de las tropas extranjeras del país, el pasado 1 de mayo, desencadenó una ofensiva sin precedentes de los talibanes.

En los últimos 3 meses, los talibanes han logrado capturar alrededor de 125 centros de distrito, el mayor logro en 2 décadas de guerra. Asimismo, mantienen asediadas varias capitales provinciales, como las meridionales Kandahar y Lashkargah y la occidental Herat.

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