EEUU impone nuevas sanciones a una China que “va a tomar represalias”

Según el último informe de Blinken, la Asamblea Nacional Popular "socavó" el sistema electoral de Hong Kong

"China dejará muy clara su postura en Alaska", amagó el portavoz Zhao al hablar de las sanciones (DPA/EP/Liau Chung-Ren)

15 minutos. China protestó este miércoles por las últimas sanciones de Estados Unidos (EEUU) en contra de 24 funcionarios a cuenta de la reforma electoral en Hong Kong. Y se anunciaron a menos de 48 horas de la primera reunión de la era de Joe Biden con Pekín.

“China condena enérgicamente esas sanciones y va a tomar represalias”. Así lo aseveró el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores, Zhao Lijian, en rueda de prensa.

Coerción económica

En la reunión, que tendrá lugar el jueves en Alaska, EEUU tanteará a China y será “muy claro” al mostrar su posición en temas como Hong Kong, Xinjiang, Taiwán o la estrategia de “coerción económica”, adelantó Washington a la prensa.

No obstante, el encuentro llegará con un nuevo escollo bajo el brazo. El secretario de Estado de EEUU, Antony Blinken, impuso sanciones a 24 funcionarios de China, algunos de ellos con castigos previos. Los responsabiliza de rebajar la autonomía de Hong Kong.

Según el último informe de Blinken, la Asamblea Nacional Popular (ANP, Legislativo) de China “socavó” el sistema electoral de la excolonia británica con la reforma que aprobó la semana pasada.

“China dejará muy clara su postura en Alaska”, amagó el portavoz de China al hablar de las sanciones de EEUU o del hecho de que Blinken advirtiera, durante su última visita a Tokio, con responder a las “coerciones y agresiones” de Pekín en la región de Asia-Pacífico.

En la reunión de Alaska participarán Blinken y su homólogo, Wang Yi. Asimismo, estarán el asesor de Seguridad Nacional de Biden, Jake Sullivan; y el responsable del Partido Comunista de China (PCCh) para Asuntos Exteriores, Yang Jiechi.

Disuadir a Washington

Las relaciones entre China y EEUU se deterioraron de forma dramática durante la era de Donald Trump, con colisiones en planos como el comercial, el diplomático o el tecnológico. Aunque Biden prometió otro enfoque, su Gobierno no parece tener prisa por poner fin a sus conflictos con Pekín.

Expertos citados por la prensa local creen que los líderes chinos intentarán disuadir a los estadounidenses para que rebajen el tono. “Tienen que ser más listos que Trump y entender que la confrontación no le trae nada bueno a EEUU”, indicó al diario Global Times el experto, Lü Xiang, de la Academia China de Ciencias Sociales.

A principios de marzo, el titular chino de Exteriores, Wang Yi, trazó sus líneas rojas para reparar las maltrechas relaciones. Estas pasarían por suprimir los aranceles a los productos chinos o impedir lo que considera “intromisiones en los asuntos internos de China”, en referencia a las críticas por el declive de las libertades en Hong Kong o los abusos a las minorías musulmanas en Xinjiang.

Por otra parte, que Biden renueve sus alianzas en Asia y en Europa preocupa a los mandatarios chinos, puesto que daría oxígeno a un Washington al que percibieron en declive durante la era Trump.

En ese sentido, analistas del diario South China Morning Post apuntaron que China podría tomar represalias contra la Unión Europea (UE) si decide imponer sanciones a Pekín a cuenta de Xinjiang, si bien “serían más bien moderadas” porque “en la relación entre China y la UE hay mucho más espacio para la cooperación”, señaló el profesor, Shi Yinhong, de la Universidad Renmin.

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