15 minutos. Este martes los talibanes ofrecieron su primera rueda de prensa desde que tomaron el control de Kabul. Ante el terror de la población por el recuerdo de su primer régimen (1996-2001), reafirmaron el mensaje de paz y reconciliación que han repetido en los últimos días.
También ofrecieron algunas muy generales de la línea que seguirá su gobierno en algunos ámbitos. Si bien parecen mostrar una actitud más tolerante, enfatizaron que todo se supeditará a la “ley islámica”, lo que resulta ambiguo y deja mucho margen a la discrecionalidad de sus líderes.
Cero hostilidades
“Hay una amnistía general, por lo que no habrá hostilidades”, aseguró el principal portavoz talibán, Zabihulla Mujahid, que por primera vez en décadas se mostraba en público. Pidió a la población que dejase de sentir miedo y no huyese de Afganistán.
“Hemos perdonado a todos por el beneficio y la estabilidad en Afganistán”, remarcó el portavoz en un mensaje de unidad. En el mismo también subrayó los planes de formar un sistema de Gobierno “islámico y fuerte”, basado en los valores de la sociedad afgana e inclusivo, y que tendrá “buenas relaciones con todo el mundo”.
Cumpliendo el acuerdo logrado con Trump
“El suelo de Afganistán no se va a usar contra nadie”, señaló Mujahid en relación al pacto alcanzado con el expresidente Donald Trump en febrero del año pasado en Doha. En él se comprometieron a no permitir que el territorio afgano se usara de santuario para que grupos terroristas.
Mujeres
Debido a las atrocidades cometidas por los talibanes hacia las mujeres durante su primer régimen, este era uno de los temas que más preocupaba a la población y la comunidad internacional.
En este sentido, adelantaron que las mujeres no van a ser discriminadas y que van a poder seguir estudiando y trabajando, siempre que sea bajo el marco de la ley islámica.
“Vamos a permitir que las mujeres trabajen y estudien (…) las mujeres van a ser una parte muy activa en la sociedad, pero en el marco del islam”, subrayó, ya que “se necesita a las mujeres y se les va a permitir trabajar”, sobre todo en la salud y la educación, destacaron.
Aunque se desconoce cuál va a ser el papel de la mujer en los medios de comunicación, esta mañana el principal canal de noticias afgano Tolo abrió la emisión con una presentadora entrevistando a un talibán. Esta era una situación impensable durante el pasado régimen. Durante ese período las mujeres fueron relegadas a las tareas domésticas y solo podían salir de casa acompañadas por un hombre.
Libertad y prensa
Asimismo, los talibanes auguran una visión de los medios “imparcial”, en el que se podrá “criticar” el trabajo del Gobierno de manera “libre e independiente”, aunque, una vez más, bajo el marco de la ley islámica.
Plantación de opio
Al igual que ocurre con los guerrilleros colombianos, una de las críticas más recurrentes de la comunidad internacional a los talibanes es la siembra del opio para financiar sus actividades. En relación a ello, afirmaron que pondrán fin a su plantación.
Por ahora el país vive a la expectativa en una tensa calma. Solo el tiempo dirá si los talibanes tienen una nueva visión sobre cómo gobernar Afganistán o si solo simulan ser más civilizados para ganar legitimidad y confianza entre la población y de la comunidad internacional.