15 Minutos. El secretario de Estado de EEUU, Antony Blinken, anunció este martes la cancelación de la reunión con su homólogo ruso, Serguéi Lavrov, que tenía prevista para el jueves en Ginebra (Suiza); después de que Moscú reconociera la independencia de Donetsk y Lugansk, en el este de Ucrania.
“Ahora que vemos que comienza la invasión y Rusia ha dejado claro su rechazo total a la diplomacia, no tiene sentido seguir adelante con esa reunión”; dijo Blinken, en una rueda de prensa en Washington con el ministro ucraniano de Exteriores, Dmitro Kuleba.
Aun así, el jefe de la diplomacia estadounidense subrayó que si hay algo que EEUU pueda hacer para evitar “el peor escenario”, como un ataque contra toda Ucrania, incluida su capital, Kiev, “siempre lo hará”.
Por ello, afirmó que EEUU sigue “abierto” a la diplomacia, pero primero, indicó, Rusia debe demostrar que es “serio, y en las últimas 24 horas ha mostrado justo lo contrario”.
En opinión de Blinken, Rusia ni siquiera ha sido “seria” respecto a la reunión con Lavrov. “Dejamos claro que en el contexto de una invasión rusa, no seguiríamos adelante con esa reunión”, recordó.
Blinken canceló la reunión con Lavrov después de que Rusia reconociera la independencia de las autoproclamadas repúblicas separatistas de Donetsk y Lugansk, en el este de Ucrania, y el envío de tropas rusas al Donbás.
Plan B de Ucrania
Ante esta situación, Kuleba destacó que Ucrania tiene dos planes, uno que sería emplear todas las herramientas diplomáticas para disuadir a Rusia de una mayor escalada.
“Si eso falla, el plan B es luchar por cada pulgada de nuestra tierra, cada ciudad, cada pueblo”, adelantó Kuleba.
El ministro ucraniano aseguró que “Rusia ha llevado al mundo al borde de la mayor catástrofe desde la II Guerra Mundial”; hizo hincapié en el apoyo de su país a las sanciones a Moscú, como las anunciadas este martes por el presidente de EEUU, Joe Biden.
No obstante, remarcó que Ucrania sigue colaborando con EEUU, la UE y la OTAN en los esfuerzos diplomáticos para rebajar la tensión.
En su reunión de este martes, Blinken y Kuleba conversaron sobre los “pasos para proteger a Ucrania”, entre los que figura un programa “de préstamo y arrendamiento”, similar al aplicado durante la II Guerra Mundial, para reforzar las defensa de Ucrania, dijo el titular de Exteriores ucraniano.
Kuleba se refería a la Ley estadounidense de Préstamo y Arrendamiento de 1941, empleada por última vez en la II Guerra Mundial por EEUU, que serviría para prestar equipamiento militar a Ucrania
Soldados rusos no son una misión de paz
Por otro lado, el secretario general de la ONU, António Guterres, aseguró este martes en una comparecencia ante la prensa; que los efectivos rusos enviados a territorio ucraniano no son “en absoluto” una misión de paz, como arguye Rusia.
“Cuando las tropas de un país entran en el territorio de otro país sin su consentimiento, no son fuerzas de paz imparciales”, dijo Guterres a las puertas del Consejo de Seguridad de la ONU.
“No son en absoluto fuerzas de paz”, insistió en clara referencia al envío de tropas rusas al territorio ucraniano separatista de Lugansk y Donetsk ordenado por el presidente de Rusia, Vladimir Putin.
Guterres también se mostró claramente en contra de la declaración de independencia de estas dos regiones ucranianas por parte de Putin. Apuntó que “esa acción unilateral está en conflicto directo con los principios de la Carta de las Naciones Unidas” y contradice la ley internacional.
“Los principios de la Carta de la ONU no son un menú a la carta. No pueden ser aplicados de manera selectiva”, señaló el máximo representante de la organización, que este lunes interrumpió un viaje previsto a la República Democrática del Congo para regresar a la sede central de Naciones Unidas en Nueva York ante la rápida escalada de tensiones en Ucrania.
Apoya la soberanía de Ucrania
El diplomático portugués insistió asimismo en que la ONU “apoya plenamente la soberanía, la independencia política y la integridad territorial de Ucrania”, y subrayó que “ya es hora de volver al camino del diálogo y las negociaciones” para salvar “al pueblo ucraniano (…) del azote de la guerra”.
Guterres confirmó por otra parte que Ucrania en su momento solicitó el despliegue de una misión de paz de la ONU en Donetsk y Lugansk. Pero no se efectuó porque Rusia solo aceptaba que fuera para la protección de representantes de la Organización para la Seguridad y Cooperación en Europa (OSCE).
“Por esa razón, nunca fue posible aprobar en el Consejo de Seguridad una misión de paz”, concretó.