Entró en vigor tratado que prohíbe las armas nucleares, sin los países con los mayores arsenales

EEUU y Rusia acumulan aproximadamente el 90 % de las cabezas nucleares existentes

Actualmente, existen por lo menos 13.000 ojivas nucleares y miles de ellas están “en alerta máxima” (Pixabay/WikiImages)

15 minutos. Un tratado internacional que prohíbe las armas nucleares entró en vigor este viernes, en un contexto signado por la pandemia y del que las potencias más importantes en este ámbito continúan ausentes. Incluso así es un gran avance para prevenir los ataques nucleares accidentales o incidentales.

“Este tratado ofrece la esperanza de un mundo sin armas nucleares. Al tiempo que se convierte en una regla que señala, por primera vez, la ilegalidad de su utilización“, indicó el director general del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), Robert Mardini.

Actualmente, existen por lo menos 13.000 ojivas nucleares y miles de ellas están “en alerta máxima”. En términos prácticos, esto significa que basta con una decisión.

El CICR estuvo al frente, junto con la Cruz Roja japonesa, rescatando y atendiendo a las víctimas de los bombardeos de Hiroshima y Nagasaki, que finiquitaron la Segunda Guerra Mundial.

“Todavía hay hospitales japoneses, cuyos pacientes con cáncer estuvieron expuestos a la radiación generada por esos ataques”, señala Mardini.

El movimiento de “diplomacia humanitaria”, que lanzaron el CICR y la Federación Internacional de la Cruz Roja y la Media Luna Roja, impulsó las negociaciones para vetar las armas nucleares. Un proceso que acabó por traducirse en la firma del tratado hace tres años.

Ausentes del tratado

El tratado internacional entró en vigor este viernes con la ratificación de 51 países. Los que tienen grandes arsenales atómicos se han mantenido al margen.

Estados Unidos y Rusia acumulan aproximadamente el 90 % de las cabezas nucleares existentes. A mucha distancia, Reino Unido, Francia y China; todos miembros del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.

India, Pakistán y Corea del Norte también son oficialmente países nucleares. Los expertos suponen que Israel podría engrosar la lista.

El tratado, que por el momento los anteriores rechazan firmar, prohíbe el uso, la amenaza de utilización, el desarrollo, la producción, el ensayo y el almacenamiento de armas nucleares. También está vetado ayudar, alentar o inducir a otros para que incurran en cualquiera de estas actividades.

Para mantener su postura, alegan usarlas como mecanismo disuasorio para oponerse a sus enemigos.

“La realidad es que siempre que existan armas nucleares existirá el riesgo de que sean utilizadas y esto es irrefutable. Si se quiere tener un planeta seguro esas armas deben desaparecer”, dice Mardini.

Los riesgos son reales, asegura, y crecen con la posibilidad de ataques cibernéticos.

Antecedentes vinculantes

De momento, este tratado no impactará directamente a los países con armas nucleares. Sin embargo, otros de carácter anterior, como el que prohíbe las minas antipersonas o bombas racimo, han demostrado cierta capacidad de influir en sus decisiones.

Un análisis de la ICAN, una ONG que milita por la abolición de las armas nucleares y que ganó el premio Nobel de la Paz en 2017, reveló que cuantos continúan sin adherirse a estos dos tratados tampoco han utilizado esas armas luego de su prohibición oficial.

También han desalentado a las empresas que producen los elementos de estas armas.

Por ejemplo, dos firmas, Textron y Orbital ATK, que producían municiones de racimo en Estados Unidos dejaron de hacerlo.

“Si tenemos un tratado que diga que las armas nucleares están prohibidas, las compañías adoptarán una visión de medio y largo plazo y empezaran a desinvertir en algo que es ilegal”, subraya Mardini.

Los impulsores del tratado esperan que se desactive el nivel de alerta máxima, una verdadera espada de Damocles porque implica que están listas para ser utilizadas.

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