15 minutos. Reino Unido e Irlanda respiran este sábado aliviados después de que la Unión Europea (UE) rectificase a última hora del viernes su decisión de introducir controles en la llegada a Irlanda del Norte de vacunas contra la COVID-19.
En una conversación telefónica este viernes, el primer ministro británico, Boris Johnson, y la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, acordaron el “principio” de que no haya restricciones a la exportación de vacunas cuando las farmacéuticas cumplan con sus responsabilidades contractuales.
La Comisión aclaró este sábado que el Protocolo para Irlanda del Norte, suscrito entre la UE y el Reino Unido para eliminar las fronteras físicas en la isla irlandesa, “no se ve afectado” por la exigencia comunitaria de una autorización previa a las farmacéuticas para exportar vacunas a países terceros.
El primer ministro irlandés, Michéal Martin, dio la bienvenida en Twitter a “la decisión de la Comisión Europea de no invocar la cláusula de salvaguarda del Protocolo para Irlanda Norte tras conversaciones constructivas con Von der Leyen” y la calificó de “noticia positiva” en la lucha contra la pandemia.
Welcome decision by the European Commission tonight not to invoke the safeguard clause of the Ireland / Northern Ireland Protocol following constructive discussions with @vonderleyen
— Micheál Martin (@MichealMartinTD) January 29, 2021
This is a positive development given the many challenges we face in tackling COVID-19.
El artículo 16 de dicho protocolo da a la UE o al Reino Unido la capacidad de suspender unilateralmente aspectos de su aplicación. Esto ocurriría si considera que causa “dificultades económicas, sociales o medioambientales”.
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España no retendrá exportaciones
La ministra española de Asuntos Exteriores, Arancha González Laya, señaló en declaraciones a BBC que entiende que “hubo un accidente y fue reparado”.
Pese a todo, recordó que el dispositivo comunitario para controlar la exportación de vacunas “no es un acto hostil contra terceros países o gobiernos, sino un mecanismo de transparencia que la UE necesita para que una compañía farmacéutica en particular cumpla sus compromisos”.
González Laya reiteró que las medidas comunitarias no suponen en absoluto “un embargo hacia ningún país”. Además destacó la “importancia” de que las farmacéuticas respeten los contratos que han firmado.
El mecanismo para controlar las exportaciones “deja muy claras las reglas sobre lo que sucede cuando los contratos no se respetan”, dijo la ministra. De igual manera, “contempla exenciones en muchos casos, como los envíos para la OMS, el programa de vacunación global COVAX o países de renta baja”.
“España no tiene absolutamente ninguna intención de retener exportaciones de ninguna farmacéutica que cumpla sus compromisos con la UE, ¿por qué íbamos a hacer eso?”, agregó González Laya a preguntas del entrevistador.
“Acto de hostilidad”
La ministra principal de Irlanda del Norte, Arlene Foster, acusó el viernes a la UE de “acto de hostilidad” por la aplicación del artículo 16.
En este contexto de tensión, el negociador comunitario del Brexit, Michel Barnier, lanzó un llamamiento en una entrevista este sábado con el diario The Times a que se preserve el “espíritu de cooperación” en medio de la pandemia.
“Nos enfrentamos a una crisis muy grave, que está creando mucho sufrimiento y muertes en Reino Unido, en Francia, en Alemania, y en todas partes. Creo que debemos afrontarla con responsabilidad y seguramente sin imposiciones o competencias dañinas”, declaró Barnier.
El francés instó a las partes a mantener la cooperación porque “desafortunadamente vamos a tener muchas oportunidades en los próximos años de mostrar solidaridad”, ya sea en la lucha contra el terrorismo, el cambio climático o las crisis financieras.