15 minutos. El número de civiles muertos en el ataque más mortífero en la historia reciente de Burkina Faso, ocurrido en la madrugada del pasado sábado, aumentó de 132 a al menos 160, confirmaron hoy a Efe fuentes del Ejército burkinés.
“Hubo al menos 160 muertos. Esta cifra podría aumentar porque hay supervivientes que aún no tienen noticias de sus familiares o conocidos”, dijo a Efe un oficial del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas bajo petición de anonimato.
Fosas para enterrar a las víctimas
La última cifra oficial indicaba que fueron 132 los fallecidos en el ataque de hombres armados en la noche del 4 al 5 de junio en la localidad de Solhan, en la región norteña del Sahel. Allí, los supervivientes cavaron 3 fosas comunes para enterrar a las víctimas.
El ataque no ha sido aún reivindicado, pero Burkina Faso sufre ataques yihadistas desde abril de 2015, cuando miembros de un grupo afiliado a Al Qaeda secuestraron a un guardia de seguridad rumano en una mina de manganeso en Tambao, en el norte del país, que aun sigue desaparecido.
El atentado de Solhan, el peor que registró Burkina Faso, tiene lugar después de que a mediados de mayo el ministro de Defensa, Shérif Sy, realizara una gira por la región y declarara que la paz había vuelto a Sebba, comuna a la que pertenece la localidad atacada.
El ataque comenzó a las dos de la madrugada contra una posición de Voluntarios por la Defensa de la Patria (VDP), civiles que participan en la lucha contra los grupos yihadistas en colaboración con las Fuerzas Armadas. Sin embargo, los refuerzos del Ejército no llegaron hasta las siete de la mañana.
Condena mundial
La Unión Nacional de Policía (Unapol) burkinesa lamentó en un comunicado que las unidades no estén dotadas de “medios adecuados”. Además, consideró que se necesita un cambio “en las estrategias y reorganización de los recursos” para atajar esa violencia.
Tanto la Unión Europea como la Organización de las Naciones Unidas manifestaron su malestar y condena ante el ataque.
#BurkinaFaso: We call for protection of civilians following horrific attack that left at least 132 civilians dead on 5 June and forced the displacement of nearly 800 people. We also stress necessity of putting human rights at the core of all efforts to address violent extremism.
— UN Human Rights (@UNHumanRights) June 7, 2021
La región más afectada por la inseguridad en Burkina Faso es la del Sahel, que se encuentra situada en el norte y comparte frontera con Mali y Níger. Sin embargo, la violencia también se expandió a provincias limítrofes, como la región Centro-Norte, y al este del país desde el verano de 2018.
Los actos terroristas se atribuyen al grupo local burkinés Ansarul Islam, a la coalición yihadista del Sahel Grupo de Apoyo al Islam y los Musulmanes (GSIM) y al Estado Islámico en el Gran Sáhara (EIGS), que atacan también en los países vecinos con los que Burkina Faso comparte frontera, Mali y Níger.
En el país ya hay más de un millón de personas fuera de sus hogares, es es equivalente a uno de cada 20 habitantes. Se trata de la crisis de desplazados con un crecimiento más rápido del mundo.