Venezuela fue el país con más muertes violentas de Latinoamérica en 2020

Para el Observatorio Venezolano de Violencia, la epidemia de la violencia resultó 11 veces mas letal que la de COVID-19

Aseguran que en 2020 hubo más muertos en Venezuela a manos de policías que por los delincuentes (Imagen referencial/Pixabay)

15 minutos. Venezuela fue el país con más muertes violentas de América Latina en 2020, pese a que hubo una reducción del número de homicidios, informó este martes la ONG Observatorio Venezolano de Violencia (OVV).

En una rueda de prensa virtual, el director del OVV Roberto Briceño-León aseguró que, en 2020, hubo 11.891 personas que fallecieron por causas violentas. Esto implica una tasa de 45,6 por cada 100.000 habitantes.

Eso implica una reducción de muertes con respecto a los datos publicados por la ONG de Venezuela en 2019. Ese año hubo 16.506 muertes por causas violentas, lo que arrojó una cifra de 60,3 por cada 100.000 habitantes.

Por eso, Briceño-León aseguró que, en 2020, “Venezuela ha sido azotada por dos epidemias: la de la COVID-19 y la epidemia de la violencia”.

“La epidemia de la violencia resultó 11 veces mas letal que la epidemia de COVID-19“, afirmó acerca de la enfermedad que provoca el nuevo coronavirus y que, según datos oficiales, se cobró la vida de 1.018 venezolanos.

Entre las muertes violentas, hubo 4.231 personas que fallecieron en casos de “resistencia a la autoridad”, 4.153 homicidios y 3.507 muertes que están en averiguación que, según aclaró el director del OVV, son “muertes claramente violentas” a juicio de la ONG.

Por ello, aseguró que 2020 “fue un año muy atípico en muchos aspectos” que llevó a “reconsiderar muchas interpretaciones sobre la dinámica de la criminalidad”.

“Epidemia de violencia policial”

Briceño-León también denunció que hay una “epidemia de violencia policial”, puesto que desde 2016 hubo “un aumento sostenido de la letalidad policial”. Desde entonces, “cada año hay más víctimas por haberse resistido a la autoridad que los homicidios de cualquier otro tipo”.

El director de la ONG mostró los datos de que disponen y que recogen que, en 2016, “por cada 100 homicidios hubo 28 personas que fallecieron en actuaciones policiales que calificaron como muertes por haber resistido a la autoridad”.

La cifra creció a 34 en actuaciones policiales por cada 100 homicidios en 2017, 72 en 2018 y 88 en 2019.

En 2020 hubo más muertos a manos de policías que por los delincuentes: 101 casos provocados por los agentes, por cada 100 homicidios delincuenciales.

El 90 % de las víctimas de la resistencia a la autoridad tenía entre 18 y 40 años.

De las 4.231 “víctimas de la letalidad policial”, 82 tenía entre 12 y 17 años. También se cuentan a tres niños menores de 11 años que “supuestamente murieron por haber resistido a la autoridad”.

La mitad de los muertos “cayeron en acciones de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) y del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (CICPC).

En el caso de la PNB, 82 % de las víctimas las ocasionó las Fuerzas de Acciones Especiales (FAES), un cuerpo cuya disolución pidió la Oficina de la Alta Comisionada para los Derechos Humanos de las Naciones Unidas.

En 12 % de los casos, fueron funcionarios de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB), un cuerpo policial adscrito a las Fuerzas Armadas. 20 % de los casos se les atribuye a los grupos de policía de cada estado.

Esas cifras muestran que hubo cuatro veces más muertes por resistencia a la autoridad que por la COVID-19 en Venezuela.

Debilitamiento de las bandas

La OVV también observó que en 2020 hubo un debilitamiento de las bandas pequeñas y un fortalecimiento de las grandes, dedicadas al crimen organizado.

“Ese proceso estuvo acompañado de una disminución del delito depredador, del robo, hurto y secuestro de las bandas pequeñas”, observó el director de la organización. Este además subrayó que, en “Venezuela, el delito está dolarizado”, así como casi 70 % de las transacciones cotidianas.

En paralelo, hubo un “incremento de extorsión aplicada a las pocas actividades económicas activas y con acceso a moneda extranjera en las bandas grandes”.

La dolarización “llevó al crimen organizado a concentrarse en los nichos económicos que puedan sobrevivir y que tienen acceso a moneda extranjera”, agrega el informe.

En el debilitamiento del crimen, Briceño-León explicó que, “ciertamente, hay menos delincuentes porque emigraron”, pero destacó que no se puede reducir el impacto que tuvo la letalidad policial en las bandas.

También hubo una “incidencia de las medidas de cuarentena en la reducción de los delitos menores o contra la propiedad”.

“En su conjunto, tanto en Venezuela como en América Latina pudo observarse una reducción de los delitos que se cometen en las calles, en el espacio público, mientras se incrementaron los delitos que ocurren en el espacio privado”, sostiene el informe leído por Briceño-León.

Sin embargo y pese a esa situación en la región, el director de la OVV explicó que Venezuela permanece como el país con mayor número de muertes violentas en América Latina “a pesar de la reducción tan importante” que reportaron este año de las distintas tasas de muertes violentas.

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