15 minutos. Una nueva caravana, con unos 600 migrantes, partió este lunes desde la ciudad de Tapachula, México, en el suroriental estado de Chiapas, hacia el norte rumbo a Estados Unidos (EEUU).
Tras la salida de una primera el fin de semana con centenares de personas.
Este lunes hay alrededor de unos 600 extranjeros que caminan sobre la carretera Tapachula-Huehuetán cargando niños en brazos, maletas y botellas de agua.
La caravana está conformada por centenares de personas de diferentes nacionalidades, haitianos, cubanos, venezolanos, hondureños y salvadoreños.
Los migrantes caminaron desde primera hora del lunes unos 20 kilómetros desde Tapachula hacia la carretera que conduce a Huehuetán. Unas 5 horas bajo los fuertes rayos del sol.
Segunda caravana
Esta es la segunda caravana que emprendió su viaje caminando en menos de 3 días tras la salida de un primer éxodo migratorio con alrededor de 700 migrantes que buscan ir de México a EEUU.
En el tramo carretero de Huehuetán, los migrantes tuvieron, el fin de semana, una primera confrontación con agentes del Instituto Nacional de Migración (INM), ente que condenó el actuar de diferentes agentes por asumir una “conducta inapropiada” al reprimir la marcha.
Por el momento, esta segunda caravana camina sobre la carretera federal sin que se reporten heridos o algún incidente mayor.
De esta manera, y aunque la primera fue prácticamente disuelta y posteriormente se reagruparon, por Chiapas avanzan en este momentos 2 caravanas.
Contención migratoria
El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, afirmó este domingo, en un acto desde Chiapas, que su Gobierno seguirá “conteniendo” la migración.
Esto tas intentar disolver la primera caravana de migrantes en el sur del país, si bien pidió a Estados Unidos “soluciones de fondo”.
Insistió en que EEUU dé visados de trabajo y becas a los centroamericanos, algo que consideró beneficioso también para ese país “porque necesita fuerza de trabajo”.
El flujo migratorio aumentó en México desde octubre de 2018, cuando caravanas con miles de migrantes, en su mayoría centroamericanos, comenzaron a ingresar al país para llegar a EEUU.
Por esta razón, el expresidente Donald Trump presionó a México para que los frenara.
Cuando el presidente Joe Biden llegó a la Casa Blanca, suspendió el programa “Esperar en México” de su antecesor que obligaba a los solicitantes de asilo a esperar su audiencia desde territorio mexicano.
Miles quedaron varados en campamentos fronterizos.
Con ello, el flujo migratorio volvió a repuntar de manera que EEUU detuvo el pasado julio en su frontera sur a 212.672 indocumentados, la cifra más alta en 20 años.
Además, el pasado martes, el Tribunal Supremo de EEUU avaló la orden de un juez que restableció el programa “Esperar en México”.