15 minutos. La exfiscal general de Venezuela en el exilio, Luisa Ortega Díaz, rechazó categóricamente las acusaciones de sobornos que aparecen reflejadas en una reciente investigación por corrupción en Miami.
La funcionaria venezolana afirmó en una entrevista para El Nuevo Herald que ella nunca tuvo relación con el contratista de Petróleos de Venezuela (Pdvsa). Este, según las investigaciones estadounidenses, pagaron una elevada suma de dinero para que ella desestimara las investigaciones por corrupción en el país sudamericano.
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Ortega agregó que esa presunta investigación nunca la hizo su oficina. Asimismo, reveló que el empresario, Carlos Enrique Urbano Fermín, tiene un hermano preso por el régimen de Nicolás Maduro.
La presunta operación de descrédito en su contra sería encabezada por el fiscal general de Maduro, Tarek William Saab. Este estaría “extorsionando” a Urbano Fermín para obligarlo a testificar en contra de Ortega.
“La información que yo tengo es que Saab mandó a Carlos Enrique Urbano a Estados Unidos a levantar un cuento en contra de mí, presionando porque tienen al hermano preso”. Así lo aseveró Ortega en una entrevista telefónica desde Colombia.
Según una acusación presentada por la Fiscalía Federal de Miami, Ortega presuntamente recibió un soborno de gran magnitud por parte de Urbano Fermín, contratista de PDVSA, para desestimar el caso en contra de sus empresas.
“Perseguida política”
Ortega, quien se encuentra actualmente en Colombia, se desempeñó como Fiscal General bajo los períodos presidenciales del fallecido Hugo Chávez Frías y posteriormente de Nicolás Maduro Moros.
La funcionaria terminó distanciándose del régimen en agosto del 2017. Sin embargo, sigue siendo reconocida como la Fiscal General de Venezuela por Juan Guaidó y por la Asamblea Nacional de Venezuela.
Juicios
Según fuentes gubernamentales, Ortega está involucrada con Urbano Fermín. A este lo acusan principalmente de lavado de dinero y de usar el sistema financiero de EEUU para pagar el soborno.
La acusación, presentada el 20 de marzo en la Corte Federal del Sur de Florida, alega que el empresario conspiró para pagar el soborno y esconder la naturaleza de los pagos. Estos se realizaron a través de cuentas bancarias en el Sur de la Florida.
“En o a inicios del 2017, ‘Intermediario 1’ le informó a Carlos Enrique Urbano Fermín que podía prevenir que los cargos criminales fuesen presentados contra sus empresas debido a su estrecha relación con Funcionario 1”, señala el documento presentado en la corte.
“En o alrededor del 3 de abril, Carlos Enrique Urbano Fermín realizó una transferencia de aproximadamente 100.000 dólares desde una cuenta de Urbano Fermín en Estados Unidos a una cuenta para beneficio de Intermediario 1 en un banco de Coral Gables, Florida”, agrega el documento.
“Yo no he cobrado nada”
Ortega, sin embargo, niega rotundamente esas aseveraciones. “Yo no tengo intermediarios. Yo no he cobrado nada”, dijo.
Seguidamente, Ortega alega que Saab tiene control de los sistemas internos de la Fiscalía. Es decir, puede cambiar las fechas y los contenidos de las investigaciones. De este modo, al menos en este caso, hacer creer al mundo que ella tenía a Urbano Fermín bajo investigación.
La funcionaria también negó trato alguno con el empresario venezolano, señalando que es Saab quien tenía una estrecha relación con él.
“Ellos eran socios cuando Saab era gobernador en el estado Anzoátegui. Entonces, seguramente debe haber una pelea entre ellos, los socios, por dinero o quién sabe por qué”, dijo la funcionaria.
“Al testigo, la justicia de Estados Unidos debería preguntarle si es cierto que él fue socio de Saab, y si es cierto que tiene un hermano preso en Venezuela”, enfatizó la exiliada política.
Con información de El Nuevo Herald