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Nuevo comandante del Ejército colombiano en polémica con futbolista

El general Eduardo Zapateiro está envuelto en una controversia con el futbolista Juan Fernando Quintero por la desaparición de su padre hace 25 años

El general Zapateiro fue designado el pasado viernes por el presidente colombiano Iván Duque (Juan Páez/EFE)

15 minutos. El nuevo comandante del Ejército colombiano, general Eduardo Zapateiro, asumió este lunes el cargo en medio de una controversia con la familia del futbolista Juan Fernando Quintero, del club argentino River Plate, por la desaparición de su padre ocurrida hace 25 años.

Al general Zapateiro, que tendrá bajo su mando a más de 240.000 miembros del Ejército, lo designó el pasado viernes el presidente colombiano, Iván Duque, como sucesor del cuestionado general Nicacio Martínez y este lunes pasó por primera vez revista a la tropa en la Escuela de Cadetes José María Córdova en Bogotá.

El 2020 "tendrá que ser el año de la consolidación de la seguridad" ya que el año que empezará "es de esperanza para los colombianos. Porque la seguridad es un valor democrático, la seguridad es un bien público", dijo Duque a Zapateiro.

Controversia con Quintero

Sin embargo, el acto estuvo marcado por la polémica con la familia de Quintero. El futbolista considera que Zapateiro puede tener respuestas sobre el destino de su padre, Jaime Enrique Quintero Cano, desaparecido en 1995 en el departamento de Antioquia cuando prestaba servicio militar.

Tíos del futbolista dijeron que Quintero Cano hacía parte de la IV Brigada del Ejército, con sede en Medellín. Luego lo trasladaron a la XVII Brigada, en Carepa, bajo el mando del entonces capitán Zapateiro, a quien piden explicaciones sobre el paradero del recluta.

Quintero por su parte, afirmó en su cuenta de Twitter que es "ajeno a las declaraciones" de sus tíos. No obstante, quiere saber qué pasó con su padre, que "lleva más de 24 años desaparecido y no sabemos todavía qué aconteció con él".

"Tengo el derecho como hijo a saber qué pasó con mi padre y eso es lo que quiero saber, porque sufrí y vi a mi familia sufrir problemas sociológicos y mentales y la ausencia de mi papá siempre; está el vacío y lo siento a diario. Solo quiero saber que pasó", manifestó.

El delantero del River Plate agregó que no quiere sacar provecho del nombramiento del general Zapateiro y que respeta al Ejército. Sin embargo espera y aspira "a tener un diálogo muy pronto y saber qué pasó...".

Cuando le preguntaron por las manifestaciones del futbolista, el general dijo a periodistas que está dispuesto a hablar con Quintero.

"Me uno al sentimiento y al dolor de la familia Quintero, decirle a Juan Fernando Quintero que también lo respeto, que eres nuestro ídolo futbolista y que las puertas de mi comando en el Ejército estarán abiertas para ti y tu familia", expresó el general.

Respuesta del ejército

Según un comunicado del Ejército, "la presunta desaparición del señor Jaime Enrique Quintero Cano" fue investigada por el Tribunal Administrativo de Antioquia, "que profirió decisión judicial absolutoria mediante auto de fecha 30 de marzo de 2001".

"Las conclusiones de la Procuraduría Delegada para la Defensa de los Derechos Humanos, las cuales comparte la sala en su totalidad, permiten afirmar que no existe prueba alguna de la responsabilidad de los servidores públicos ni por acción ni por omisión por la presunta desaparición" de Quintero Cano.

En el comunicado aseguran que "no existe prueba de responsabilidad" contra Zapateiro, "así como en contra de ningún integrante del Ejército Nacional".

Igualmente "lamenta profundamente el hecho victimizante sufrido por la familia Quintero Cano". Según, esto "deja en evidencia el actuar de grupos ilegales en esa zona, y que condujo a la desaparición del señor Quintero".

Cargo espinoso

El general Zapateiro fue nombrado comandante del Ejército en reemplazo del general Nicacio Martínez. Según Duque, este último le expresó "motivos familiares" para pasar al retiro después de más de 38 años de servicio.

Martínez, que estuvo un año al frente del Ejército, fue duramente cuestionado durante su gestión por su presunta responsabilidad en violaciones a los derechos humanos. Sin embargo, no impidió que el pasado junio el Senado aprobara su ascenso a general de cuatro soles, el rango más alto del país.

Su ascenso estuvo marcado por la controversia porque tan solo tres semanas antes el diario estadounidense The New York Times publicó un artículo revelando la existencia de una directriz del Ejército que ordenaba a la tropa incrementar sus resultados operacionales, poniendo en riesgo la vida de civiles.

El artículo señaló que con esa instrucción, posteriormente retirada, el Ejército podía estar ejecutando "otra encarnación" de los "falsos positivos", eufemismo para referirse a las ejecuciones extrajudiciales de civiles cometidas por militares para presentar resultados a sus superiores y obtener por ello permisos y condecoraciones.

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