15 minutos. El Gobierno chileno dio este martes una semana a la Policía para que aclare las presuntas violaciones a los derechos humanos cometidas durante el estallido social, horas después de que Human Rights Watch (HRW) acusase al cuerpo de un uso excesivo de la fuerza y de abusos contra detenidos.
La subsecretaria de Derechos Humanos, Lorena Recabarren, indicó que se encargó a la dirección de Carabineros (nombre de la Policía chilena) “revisar profundamente aquellas actuaciones que se alejen de lo establecido en los protocolos y que han significado cuestionamientos y denuncias” y elaborar un informe en el plazo de una semana.
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El documento, explicó, deberá incluir “propuestas con medidas de corrección, señalando las instrucciones y sanciones que correspondan”.

HRW presentó este martes las conclusiones sobre su visita a Chile.
Pidió al Gobierno acometer una reforma “urgente” del cuerpo policial luego de constatar la comisión por su parte de “graves” violaciones a los derechos humanos.
Lo que dice la ONG
“Factores como el uso indiscriminado e indebido de armas y escopetas antidisturbios; abusos contra personas detenidas y sistemas de control interno deficientes facilitaron que se produjeran graves violaciones de los derechos de muchos chilenos”, dijo el director para las Américas de HRW, José Miguel Vivanco.
Las revueltas en Chile han dejado 23 muertos en distintos actos de violencia y 2.800 heridos, entre ellos 232 con serias lesiones oculares por disparos de perdigones a la cara.
La Policía anunció la semana pasada la suspensión temporal del uso de perdigones o balines para controlar las manifestaciones.
La medida se tomó luego de tener dudas sobre la composición real de las municiones.
Además, la Universidad de Chile aseguró que los proyectiles no son solo de goma sino que también contienen plomo, lo que explicaría el alto número de heridos.
La Fiscalía informó este martes que inició 2.670 investigaciones penales contra las fuerzas de seguridad por presuntas violaciones a los derechos humanos.
Uso “innecesario” de la fuerza
El informe de HRW “nos entrega una serie de antecedentes que sin duda nos preocupan y que por supuesto recibimos con dolor, pues da cuenta de graves vulneraciones a los derechos de las personas”, reconoció Recabarren.
La organización acusó entonces a las fuerzas de seguridad de perpetrar “ataques generalizados”. También, de hacer un uso “innecesario y excesivo” de la fuerza contra los manifestantes para “desincentivar” la protesta.