Últimas 15minutos

El Banco Mundial rebaja el crecimiento económico de Latinoamérica y el Caribe hasta un 2,6% en 2022

Este aumento se atribuye a la consolidación de la demanda asociada con la reapertura económica, al incremento de los precios de los alimentos y la energía, a las interrupciones en la producción de electricidad relacionadas con el clima

Durante 2021, la inflación se incrementó en toda la región, y en la mayoría de los casos superó las metas establecidas por los bancos centrales (Cortesía Flickr/Daniel Lobo)

15 minutos. El Banco Mundial prevé que América Latina y el Caribe experimente un crecimiento económico del 2,6% en 2022, lo que supone una corrección de 0,3 puntos con respecto a la última proyección realizada por la institución en junio.

Según el último informe de perspectivas globales macroeconómicas, la región concluirá 2021 con un crecimiento del 6,7%. Impulsado por las condiciones externas favorables, como la fuerte demanda de destinos como Estados Unidos y China; y diversos acontecimientos relacionados con la pandemia, como es el repunte a finales de año de los casos de COVID-19 en la región.

Durante 2021, la inflación se incrementó en toda la región, y en la mayoría de los casos superó las metas establecidas por los bancos centrales. Este aumento se atribuye a la consolidación de la demanda asociada con la reapertura económica, al incremento de los precios de los alimentos y la energía. A las interrupciones en la producción de electricidad relacionadas con el clima y, en algunos países, a la depreciación de la moneda y los fuertes incrementos en la masa monetaria.

Combustibles fósiles

Algunos países como Brasil, Chile o Paraguay están sufriendo la peor sequía en décadas. Por lo que necesitan utilizar combustibles fósiles más costosos para producir la electricidad que de forma habitual generan a partir de la energía hidroeléctrica.

En el año entrante las previsiones se revisaron a la baja por las expectativas de un endurecimiento de las políticas fiscales y monetarias, la demora en las mejoras en las condiciones del mercado laboral y unas condiciones externas menos favorable.

Para 2023, el Banco Mundial proyecta un crecimiento del 2,7% en la región, esto supone una revisión al alza de 0,3 puntos con respecto a la estimación de junio.

En este marco, la recuperación del Producto Interior Bruto (PIB) a niveles prepandémicos será desigual entre los países de la región y tardía en algunas economías. Con este panorama, la institución proyecta que la región latinoamericana y caribeña perderá terreno en el ingreso per cápita. Ello no solo en relación con las economías avanzadas, sino también con las de Asia oriental y las de Europa y Asia Central.

Crecimiento de la economía argentina

Por países, el organismo proyecta que la economía de Brasil se desacelerará, hasta llegar al 1,4% en 2022. Mientras que el crecimiento de México disminuirá, hasta un 3% en 2022. Por otro lado, el Banco Mundial prevé que la economía argentina crezca un 2,6% en 2022. Mientras que los fuertes rebotes cíclicos observados en Chile (2,2%), Colombia (4,1%) y Perú (3,2%) durante 2021 se debilitarán durante este año y nuevamente en 2023.

En Centroamérica, el crecimiento se mantendrá sólido durante 2022, en un 4,7%, debido a la mejora en las perspectivas respecto de la vacunación contra la COVID-19 y la entrada firme y continua de remesas. Se espera que, en la mayoría de los países del Caribe, el crecimiento se acelerará en 2022 como resultado del repunte previsto en el turismo internacional.

Riesgos a la baja

Las perspectivas, no obstante, están expuestas a diversos riesgos de deterioro, entre los que se incluyen un aumento abrupto en la cantidad de casos de coronavirus. También tensiones en la financiación y estrés relacionado con la deuda, y disrupciones provocadas por acontecimientos meteorológicos extremos y desastres naturales.

El Banco Mundial recordó que la prolongación de la recuperación en Latinoamérica y el Caribe dependerá en buena medida de la evolución de la pandemia.

Por otro lado, un deterioro repentino de la actitud de los inversores, especialmente en un entorno de alta inflación y cuantiosa deuda pública, podría generar dificultades para afrontar el servicio de la deuda y episodios de salidas de capitales.

En última instancia, el organismo advirtió que las perturbaciones económicas relacionadas con eventos meteorológicos extremos, en parte vinculados al cambio climático, y otros desastres naturales, representan un riesgo significativo no solo para las perspectivas de crecimiento regional, sino también para la integridad y los medios de subsistencia de las personas que viven en la región.

Ver más