15 minutos. La expresidenta de Bolivia, Jeanine Áñez, reiteró en una misiva sus críticas al Gobierno del país y denunció ser presa política por su lucha política en una época “casi medieval y totalitaria” del país y de otras naciones de Sudamérica.
Lamentó que “lo que sucede en Bolivia, es una época casi medieval y totalitaria que se repite en Nicaragua, en Cuba, en Venezuela y otros lugares del mundo, donde hay presos políticos”.
Resaltó que entre esos presos políticos hay “grandes mujeres defensoras de la libertad y de la democracia, valientes jóvenes también, que están luchando desde sus terribles e injustos encierros por los derechos que pretenden estos regímenes arrebatarles a todos”.
Asimismo, Áñez insinuó que la Justicia boliviana está controlada por el Gobierno, liderado por el presidente Luis Arce.
Denunció que “se ha impuesto cárcel a quien levante cabeza, proteste o exija el cumplimento de la ley como en tiempos de (el dictador Luis) García Meza”.
“A diferencia de los tanques, los grupos paramilitares del Ministerio de Gobierno y la bota militar, utilizan la extorsión, sus grupos de choque suplantando a los verdaderos sectores sociales y la guillotina fiscal y judicial“, criticó.
Asimismo, la expresidenta alertó a “la comunidad internacional, sus instituciones que velan por Justicia, Derechos Humanos y las democracias debilitadas por gobiernos totalitarios”.
Reiteró que la condenarán “como otras mujeres del mundo que han dado su vida contra las dictaduras” como presa política.
En esta línea, puso de manifiesto que la Justicia boliviana rechazó los escritos presentados por su defensa alegando “actividad procesal defectuosa”.
Denunció que la despojaron de su “derecho a un proceso justo” con magistrados “independientes e idóneos”.
Áñez lleva en prisión preventiva desde el 15 de marzo, acusada de sedición, terrorismo y conspiración por su rol en el marco de la crisis postelectoral de 2019.
Las autoridades bolivianas investigan el caso, conocido como caso ‘golpe de Estado’.