15 minutos. Una cinematografía prolífica que no solo es marginada en su país sino frecuentemente ignorada en el exterior por prejuicios ideológicos es la que los fundadores del nuevo Archivo del Cine Cubano de la Diáspora están empeñados en sacar de la “oscuridad”.
Con ayuda de la Florida International University (FIU), el cineasta Eliecer Jiménez Almeida -quien dejó Cuba en 2014- y el profesor universitario Santiago Juan-Navarro -un español radicado en Miami desde 1995- unieron fuerzas para esta iniciativa que se presenta el 20 de octubre.
Hasta ahora han incluido en el Archivo del Cine Cubano de la Diáspora a 108 cineastas cubanos en el exilio, tanto vivos como fallecidos, con residencia en su mayoría en Estados Unidos (EEUU), pero también en España, México y otros países.
Gran tarea por delante
Ambos coinciden en sendas entrevistas con EFE en que la lista definitiva va a ser mucho más larga.
En parte, porque saben que hay realizadores independientes entre los muchos cubanos que están dejando la isla por tierra y mar, porque la situación allí “esta bien complicada”. Así lo afirmó Jiménez Almeida, autor de documentales como Persona, Usufructo, La faz de las aguas y Veritas.
También esperan muchos más nombres y biografías porque constantemente reciben información de cubanos que hicieron o hacen cine fuera de su país de los que hasta entonces no sabían.
“Es gente que trabaja un poco en la oscuridad“, indicó Juan-Navarro.
Jiménez Almeida agregó que la idea es incluir más adelante a actores, técnicos y productores cubanos en el exilio. “Tenemos mucho trabajo por delante”.
El ya desaparecido y premiado director de fotografía Néstor Almendros (1930-1992), cuya familia se mudó de España a Cuba en 1948 huyendo del franquismo, mientras que él debió años después tomar el camino del exilio a causa del castrismo, entrará en el Archivo del Cine Cubano de la Diáspora (CDfA).
Kilómetro cero
Se desconoce cuántos cortometrajes, largometrajes y documentales ha producido la diáspora cubana hasta ahora. Sin embargo, el director cubano de 39 años puede decir cuál de esas producciones es considerada la precursora, el “kilómetro cero”, según sus palabras.
Se trata de PM (1961), un corto documental de Orlando Jiménez Leal. Este director de 81 años será premiado por el Archivo de Cine Cubano de la Diáspora durante el acto de presentación del proyecto a la comunidad cubana en Miami.
“Este corto es muy especial, fue la última película en la que se ve a la gente divirtiéndose en Cuba“, dijo. Jiménez Almeida participó en la restauración de otro filme de Jiménez Leal, Conducta impropia, que trata sobre la represión de los homosexuales en la Cuba revolucionaria y será proyectado en el mismo acto.
Juan-Navarro agregó que PM fue censurado personalmente por Fidel Castro y llevó al exilio a su director. Este, al estilo del “free cinema”, retrató en ese corto a la gente que buscaba diversión nocturna en los bares del puerto de La Habana.
Muestra una cara de la sociedad cubana que no era la que la Revolución que triunfó en enero de 1959 quería mostrar. De ese modo lo afirmó Eliecer Jiménez Almeida, estudiante del doctorado de literatura y estudios culturales en español de FIU.
El cineasta mencionó entre las “rarezas” del archivo al director Carlos Quintela, quien vive hoy en Madrid y en 2017 filmó una película en Japón y en japonés, Lobos del este. Con esa cinta dio continuidad a un filme rodado en la isla por el japonés Kazuo Kuroki, La novia de Cuba (1969).
Prejuicios de la izquierda intelectual
Tanto Jiménez Almeida como Juan-Navarro destacaron que el cine cubano en el exilio ha sufrido los prejuicios de los intelectuales de izquierda de países como España, Francia y el Reino Unido; incluso, en EEUU.
El profesor español advirtió del gran peso del “icaiccentrismo”. Así se conoce la idea muy implantada de que no hay cine cubano de interés artístico antes de la revolución; que todo empezó con el ICAIC (Instituto Cubano del Arte y la Industria Cinematográficos), creado por Castro en 1959.
Eliecer Jiménez dijo haber sufrido en primera persona esos prejuicios y el cierre de puertas. También aseguró que todo lo que ha conseguido en su vida como cineasta le ha costado más por ser cubano fuera de Cuba.
Según Juan-Navarro, el Archivo de Cine Cubano de la Diáspora se enfoca en el mundo académico pero sin dejar de lado a la comunidad. Tampoco excluyente, aunque “no podemos hacerlo al margen de la política” por las circunstancias de Cuba. En la isla, el sistema político es el mismo desde 1959 y sigue habiendo personas que eligen irse al exilio.