15 minutos. Más que demostrar su lealtad ante el gobernador de Florida, Ron DeSantis este lunes en la sesión especial sobre inmigración, los legisladores del estado reafirmaron su lealtad con el presidente Donald Trump.
Como había dicho DeSantis, la sesión tenía el objetivo de alinear las políticas del estado a las de Trump. Pero lo irónico es que los congresistas se apartaron un poco de ese proyecto inicial del gobernador, argumentando su afinidad con el presidente.
Los legisladores de Florida desoyeron la sesión especial convocada por DeSantis y poco después realizaron su propio llamamiento en donde ignoraron algunas de las propuestas del gobernador y presentaron su propio proyecto.
El enfrentamiento del lunes en la legislatura estatal habría sido impensable en años pasados. Pero a medida que DeSantis se acerca al final de su segundo mandato, su control sobre los legisladores estatales parece ir decayendo.
Los líderes republicanos del estado —el presidente del Senado, Ben Albritton, y el presidente de la Cámara de Representantes, Daniel Pérez— rechazaron las propuestas de inmigración de DeSantis, pero no porque no quieran tomar medidas enérgicas contra la inmigración.
¿Impulsando brecha entre Trump y DeSantis?
“Las sesiones especiales deben usarse con moderación”, dijo Pérez a sus miembros. “No deben ser maniobras diseñadas para generar titulares”.
Albritton calificó las medidas de inconstitucionales y dijo que no pediría a los agentes que violaran la ley.
“A veces, el liderazgo no consiste en estar al frente de un problema”, dijo Albritton. “Se trata de seguir al líder en quien confías. Confío en el presidente Trump”.
Zorro cuidando gallinero
DeSantis dijo en una publicación en la plataforma social X que estaba contento de que los legisladores estuvieran considerando muchas de sus ideas, pero calificó la legislación propuesta como “sustancialmente más débil”.
El gobernador también criticó su disposición para otorgar poder de aplicación de la ley de inmigración al comisionado de agricultura del estado, diciendo que “es casi como el zorro cuidando el gallinero” porque la industria agrícola no ha “sido conocida por la aplicación de la ley de inmigración”.
La lealtad de los legisladores a Trump está escrita en el nombre de la propuesta de 75 páginas: la Ley de Abordaje y Reforma de la Política de Migración Ilegal o Ley TRUMP.