15 minutos. La Gobernación de Florida dio un paso más en su línea ultraconservadora con una ordenanza dirigida a los médicos del sistema de salud estatal para que no provean a los menores transgénero tratamientos o procedimientos de afirmación de género.
La ordenanza va en contra de las opiniones de la Academia Estadounidense de Pediatría y de las recomendaciones de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), señalaron este jueves medios locales.
Según la ordenanza emitida por el Departamento de Salud de Florida, “la evidencia actual no respalda el uso de bloqueadores de la pubertad”. Tampoco avala “tratamientos hormonales o procedimientos quirúrgicos para niños y adolescentes”.
La orden de Florida menciona, además, “los potenciales efectos irreversibles a largo plazo” de esos tratamientos de afirmación de género.
Esta ordenanza ya ha provocado reacciones en contra. Además, se suma a la ley popularmente conocida como “No digas gay”. Dicha ley fue impugnada en los tribunales y ha desatado una ola de rechazo.
Según los medios, en el Congreso de Florida, dominado por el Partido Republicano, el representante Randy Fine planteó la idea de legislar para declarar el tratamiento de afirmación de género como “abuso infantil”.
La ley “No digas gay” fue firmada el 28 de marzo por el gobernador Ron DeSantis; oficialmente se llama Derechos de los padres en la educación. Ese texto prohíbe que los maestros de escuelas públicas hablen de orientación e identidad sexual a los alumnos de los primeros cursos de primaria.
En virtud de esta ley, los padres tienen la posibilidad de presentar demandas judiciales contra el distrito escolar. Incluso, pueden recibir una indemnización por daños y perjuicios si los maestros de sus hijos no cumplen con lo establecido.
Línea republicana
“La instrucción en el aula por parte del personal de la escuela o de terceros sobre la orientación sexual o la identidad de género no puede ocurrir desde el jardín de infantes hasta el tercer grado o de una manera que no sea apropiada para la edad o el desarrollo de los estudiantes de acuerdo con los estándares estatales“. Así dice textualmente la ley.
El presidente de Estados Unidos (EEUU) Joe Biden es uno de los críticos de esa ley que DeSantis defiende a ultranza en medio de su campaña para ser reelegido este año.
Las organizaciones de la comunidad LGTBQ+ que han impugnado la ley en los tribunales alegan que es “flagrantemente inconstitucional”. Pretende “borrar” a toda una generación de estudiantes de escuelas públicas de Florida “el hecho de que las personas LGTBQ+ existen y tienen la misma dignidad”.
También alegan que viola la Primera y la Decimocuarta Enmiendas de la Constitución. “Emplea deliberadamente términos amplios y vagos, invitando a la aplicación arbitraria y discriminatoria por parte de los padres”.
Además de la ley “No digas gay” y de la nueva ordenanza relativa a menores transgénero, DeSantis se ha destacado por declarar ganadora a la finalista en segundo lugar en una carrera de natación femenina después de conocer que la campeona era transgénero.