15 minutos. El 1 de julio entrará en vigencia la nueva ley de Florida que endurece las penas para quien robe gasolina al por menor. La medida convierte el uso de los llamados manipuladores de precios de púlsares en un delito grave de segundo o tercer grado.
La legislación fue aprobada por unanimidad por los legisladores de Tallahassee en la sesión legislativa de 2023.
Según Wilton Simpson, jefe del Departamento de Agricultura y Servicios al Consumidor de Florida (FDACS) y expresidente del Senado estatal, declaró a WKMG-TV que la ley “le ahorrará a las personas que compran gasolina en el estado de Florida decenas de millones de dólares al año”.
FDACS inspecciona las estaciones de servicio minoristas en Florida “asegurándose de que los dispensadores de combustible funcionen de manera segura y adecuada”, indicó ClickOrlando.
La nueva legislación establece la prisión para este delito; va de 5 a 10 años para quien use los dispositivos para alterar los precios en la bomba.
Según la ley, una persona comete un delito grave de tercer grado cuando infringe intencionalmente, hace que se infrinja u obtiene acceso sin autorización a cualquier parte interna de un surtidor de combustible minorista.
Entretanto, el delito grave de segundo grado ocurre cuando la persona altera, manipula, quita, reemplaza o interrumpe cualquier dispositivo mecánico ubicado dentro de un surtidor de gasolina minorista con la intención de robar combustible.
Los agentes del Servicio Secreto de Estados Unidos (EEUU) en Orlando han sido una parte importante de la lucha para detener a los ladrones de combustible, recordó el medio local.