15 minutos. La Junta Escolar del Condado de Orange (OCSB) está enfrentando una demanda por 1,8 millones de dólares proveniente de la madre de una niña con necesidades especiales.
Joy Parnes alega que el distrito no proporcionó las adaptaciones necesarias durante la pandemia para la educación de su hija.
Siena tiene 12 años de edad y sufre de dislexia, trastorno por déficit de atención y retraso cognitivo y del desarrollo, entre otras condiciones.
Según Parnes, su hija ha estado en un plan de educación individual (IEP) durante años hasta que llegó la COVID-19, cuando comenzó el aprendizaje virtual. En ese momento, la menor estaba en tercer grado.
“Me doy cuenta de que no puede leer, pero le estás pidiendo que haga algo que no es capaz de hacer. No están llenando las lagunas en ninguna parte”, declaró Parnes para WESH 2.
A fines de 2020, el Departamento de Educación de Florida dictaminó que el distrito estaba en violación y ordenó que se hicieran cambios. Parnes afirma que la escuela no los hizo.
Posteriormente, la junta escolar apeló la decisión ante el Departamento de Audiencias Administrativas y el Tribunal de Apelaciones del Quinto Distrito.
“Así que ahora estamos en 2 tribunales. Ahora se está gastando más dinero. Sólo educa a mi hijo”, afirmó Parnes al medio local.
El Tribunal de Apelaciones del Distrito desestimó la denuncia de la escuela.
Parne sacó a Siena de la escuela pública y la inscribió en una privada en 2021.
La Junta Escolar del Condado de Orange tienen hasta el 24 de julio para responder a esta demanda.