15 minutos. Un hombre de 54 años que en 2020 salió de prisión tras cumplir parte de una condena por homicidio fue detenido en el sur de Florida como presunto autor del asesinato de una mujer, cuyo cuerpo presentó heridas con un destornillador en el pecho y los ojos.
Eric Pierson enfrenta cargos por asesinato en primer grado por la muerte de Érika Verdecia, de 33 años. Su desaparición fue denunciada el 27 de septiembre por su familia, que reside en Sunrise, a 50 kilómetros de Miami. La hallaron sin vida este sábado en un canal.
Medios locales indicaron este lunes que a Pierson lo arrestaron el domingo. Además, confesó haberle clavado el destornillador en el pecho y en cada ojo a Verdecia. La victima dejó una hija de 7 años.
Una cámara de seguridad captó el 24 de septiembre la imagen de Verdecia saliendo de su casa. Sin embargo, no fue hasta 3 días más tarde que se denunció su desaparición.
Según el canal Telemundo, la Policía de Sunrise vio e interrogó a Verdecia y Pierson cuando detuvo el vehículo de él por cuestiones de tráfico el 25 de septiembre. Ella no dio señales de estar en peligro.
Sin embargo, Pierson les dijo a los detectives de Florida después de su detención que ese fue el día en que mató a la mujer con un destornillador.
Cuando la familia denunció la desaparición, ya sabían que Verdecia había estado con Pierson. Hubo conocidos de ella que los vieron juntos. También sabían el historial del ahora detenido, porque buscaron su nombre en Internet y quedaron horrorizados, según dijo a los medios la madre de Érika, Carmen Verdecia.
“Apesta”

Cuando la Policía se puso en contacto con Pierson nuevamente el 4 de octubre, el hombre les dijo a los investigadores que Verdecia se había alejado cuando se detuvo para cargar gasolina poco después de la parada de tráfico. Aseveró que nunca volvió a verla.
Cuando lo interrogaron otra vez, Pierson les dejó registrar su camioneta. Encontraron manchas de sangre.
Su novia más tarde llamó a la Policía para decirle que él había mirado el canal detrás de su casa y había dicho: “Maldita sea, esa perra apesta“.
Horas después, el cuerpo de Verdecia se encontró en un canal cercano a la casa del sospechoso.
Luego de ser condenado en 1985 por intento de asesinato en primer grado de una mujer, se le halló culpable del asesinato en 1993 de Kristina Whitaker, de 17 años. Por este crimen fue condenado a 40 años de cárcel tras declararse culpable.
Pierson recuperó la libertad en septiembre del 2020, tras cumplir 27 de los 40 años. Salió de prisión gracias a un cambio en las leyes de Florida que permite la libertad condicional para los convictos que hayan cumplido al menos el 85 % de sus sentencias.