Trump apoya estrategia de iglesia de Mississippi para dar misa

Visiones de los gobiernos del estado de Mississippi chocan sobre si se deben permitir los servicios religiosos durante el confinamiento

El Ejecutivo de Trump pide a la ciudad de Greenville que deje al pastor Arthur Scott celebrar misa en su iglesia, llamada "Temple Baptist Church" (EFE/EPA/Erik S. Lesser)

15 minutos. El Gobierno de Donald Trump respaldó judicialmente, este martes, a un pastor de una iglesia de Mississippi que retransmite la misa por radio a sus feligreses que permanecen en sus vehículos en el estacionamiento.

Esto en desafío a una ordenanza municipal que prohibió los servicios religiosos por el coronavirus SARS-CoV-2.

En un escrito judicial, el Ejecutivo de Trump pide a la ciudad de Greenville que deje al pastor Arthur Scott celebrar misa en su iglesia, llamada “Temple Baptist Church”.

Avisa además que, si no lo hace, estará violando el derecho a la libertad religiosa, recogido en la Constitución del país.

Scott implementó un peculiar sistema para seguir en contacto con sus fieles: desde dentro de la iglesia vacía retransmite sus enseñanzas por radio en una baja frecuencia, de manera que los feligreses pueden escucharle mientras están sentados en sus coches en el aparcamiento del templo.

“Los asistentes tienen que quedarse en sus automóviles en todo momento con las ventanillas subidas”, describe el Ejecutivo en su escrito.

Distanciamiento social

El Gobierno argumenta que la iglesia “no tiene una página web y tampoco puede retransmitir sus servicios religiosos online” a través de plataformas como Zoom.

Por ello, se debe permitir a los creyentes seguir escuchando misa desde sus coches siempre que respeten las normas de distanciamiento fijadas a nivel federal.

Para frenar la expansión del coronavirus, el Gobierno de Trump estableció que hasta el 1 de mayo no deben celebrarse reuniones de más de diez personas.

Sin embargo, el gobernador de Mississippi, el republicano Tate Reeves, estableció que las iglesias prestan “servicios esenciales” y pueden seguir operando si respetan las normas establecidas por la Administración federal.

En contradicción con la orden del gobernador, el Ayuntamiento de Greenville emitió una ordenanza el 7 de abril para prohibir que se celebren servicios religiosos en persona o en los estacionamientos de los templos.

En cumplimiento con esa norma, la ciudad impuso una multa de US$ 500 a cada feligrés que ha acudido a la iglesia con su automóvil.

El incidente muestra la confusión que existe en EEUU sobre las normas relativas al coronavirus porque cada instancia -el Gobierno, los estados y los Ayuntamientos- aplica su propia visión.

Este caso es todavía más llamativo porque Trump, el gobernador de Mississippi y el alcalde de Greenville pertenecen al mismo partido, el Republicano.

Greenville

La ciudad de Greenville está cerca de la frontera con el estado de Arkansas, en la región del delta del Mississippi, famosa por sus campos de algodón.

Cuenta con 34.400 habitantes, de los que el 76% son afroamericanos, de acuerdo a los datos del censo de 2010.

En Mississippi se registraron 11 muertes por la enfermedad del COVID-19 y 3.087 casos, según los datos del Departamento de Salud estatal.

En todo el país, el coronavirus contagió ya a 596.670 personas y 25.239 han muerto, según la Universidad Johns Hopkins. 

Más vistas