15 minutos. El juicio contra el expresidente de los Estados Unidos, Donald Trump llegó a su sexto día este martes con una acalorada jornada marcada por lo que se dice fuera del tribunal.
Antes de que declarara el primer testigo del día, se celebró una audiencia, sin la presencia del jurado, solicitada por la fiscalía para pedir sanciones a Trump por la supuesta violación a la orden de silencio impuesta por el juez, Juan Merchán, al inicio del juicio.
El fiscal del distrito, Christopher Conroy, pidió que el expresidente fuese declarado culpable de desacato y sancionado por sus mensajes en que ha colocado en su cuenta de Truth Social y en su página web.
El juez no tomó ninguna decisión al respecto pero sí discutió con el abogado defensor, Todd Blanche, sobre la intención y validez de esos mensajes.
Blanche argumentó que los mensajes de Trump no representaban una “ninguna violación intencional” a la orden de silencio porque eran de naturaleza política.
Merchán respondió al abogado diciendo que “está perdiendo toda credibilidad ante el tribunal”.
Derecho constitucional
Después de esta audiencia, el expresidente escribió (con letras mayúsculas) en su cuenta de Truth Social un mensaje en el que acusó al juez de quitarle su derecho a la libertad de expresión.
“Altamente conflictivo, por decir suavemente, el juez Juan Merchán, me quitó mi derecho constitucional a la libertad de expresión. Todos pueden hablar y mentir sobre mí, pero yo no puedo defenderme ¡Este es un tribunal canguro y el juez debe recusarse!
Refiriéndose también a este tema, al final de la audiencia, Trump le dijo a los periodistas: “Me encantaría hablar con ustedes, me encantaría decir cualquier cosa que tenga en mente, pero estoy restringido”.
A su llegada al tribunal, Trump negó estar decepcionado por las personas que se han concentrado alrededor de la corte y criticó a los policías por mantenerlos alejados del lugar.
Atrapar y matar
El primer testigo del juicio fue David Pecker, exeditor de la publicación sensacionalista, National Enquirer, quien afirmó haber ayudado a Donald Trump durante la campaña electoral de 2016, descartando noticias que lo perjudicaban.
Pecker habló de cómo usó una estrategia a la que llaman “atrapar y matar” (catch and kill, en inglés) para comprar historias y luego hacerlas desaparecer.
Una de estas noticias habría sido la de Karen McDougal, modelo de Playboy, quien afirmó haber tenido un romance con Trump, algo que él negó.
Cuando McDougal comenzó a intentar vender la historia, Pecker dijo que le recomendó al expresidente comprarla y al parecer le habrían pagado 150.000 dólares por ello.
Falso hijo ilegítimo
El otro caso del que habló hoy en la corte involucra a Dino Sajudin, un portero de una propiedad de Trump que lo acusó de haber tenido un hijo fuera del matrimonio. Pecker dijo que le pagaron 30.000 dólares al hombre. Sin embargo, luego de una investigación profunda, la historia resultó ser falsa.
“Tomé la decisión de comprar la historia debido a la posible vergüenza que tendría para la campaña y para el señor Trump”, dijo Pecker … “Si la historia fuera cierta, la habría publicado poco después de que fuera verificada… después de las elecciones”.
Pecker dijo que estaba feliz con el supuesto convenio porque “escribir historias positivas sobre el Sr. Trump y cubrir las elecciones y escribir historias negativas sobre sus oponentes” los ayudaba a ambos, impulsando las ventas del tabloide y beneficiando a la vez a la campaña de Trump.
El proceso se reanudará este jueves, día en el que Pecker volverá al estrado para hablar sobre un tercer pago por silencio, el de la actriz porno Stormy Daniels, que es la razón para la realización de este este juicio y quien tal vez asista a testificar ese día.