Los congresistas demócratas dicen más groserías en Twitter que los republicanos

Expertos usaron inteligencia artificial para el examen de unos 1,3 millones de mensajes publicados en la red social en una década

Los mensajes más enconados son los que reciben más "me gusta" y se reenvían con mayor entusiasmo (EFE/EPA/Bonnie Cash)

15 minutos. El lenguaje que emplearon los miembros del Congreso de Estados Unidos (EEUU) entre 2009 y 2019 refleja un aumento del 23 % en las groserías entre los congresistas, especialmente los demócratas, según un estudio publicado este jueves.

Los tuits acerca del expresidente Donald Trump (2017-2021) dan cuenta en gran medida del deterioro de los modales en el Congreso. Así lo apuntó Robb Willer, de la Universidad de Stanford (California) y uno de los coautores del estudio.

Los investigadores usaron inteligencia artificial para el examen de unos 1,3 millones de mensajes de Twitter enviados por congresistas en búsqueda de identificar groserías. A este contenido lo definen como expresiones que los observadores típicamente calificarían como rudo u ofensivo.

Si bien las chabacanerías y groserías se encuentran en el lenguaje público a lo largo y ancho del espectro político, el estudio halló que la falta de respeto entre los miembros del Senado y de la Cámara de Representantes fue más notable entre los congresistas demócratas más “progresistas”.

Esta diferencia partidista podría explicarse, en parte al menos, por las reacciones de esos legisladores al expresidente Trump, según la conjetura de los investigadores.

Un equipo de investigadores, encabezado también por Jeremy Frimer de la Universidad de Winnipeg, encontró que los mensajes en Twitter más enconados son los que reciben más “me gusta” y se reenvían con mayor entusiasmo.

El hecho de que los tuits más enardecidos causen más revuelo en la red social no significa necesariamente que reciban más aprobación, indicaron los autores del artículo en la revista Social Psychological and Personality Science.

“Es probable que los tuits groseros reciban mayor número de ‘me gusta’ porque son reenviados tanto que llegan a mucha más gente”, indicó Willer.

Toxicidad bien recibida

En enero de 2021, el diario The New York Times publicó una compilación de cientos de vilipendios y expresiones provocativas en mensajes de Twitter enviados por Trump. Específicamente, desde que en 2015 anunciase su postulación para la candidatura presidencial.

Durante la campaña presidencial de 2016, Trump tuiteó unas 8 mil veces. En el curso de su presidencia lo hizo unas 57 mil veces hasta que lo vetaron de esa red social en los días finales de su mandato, según un análisis de la cadena CNN de televisión.

Otros estudios anteriores mostraron que, a pesar del daño que el lenguaje irrespetuoso pueda causar, su uso puede ayudar. En particular, a que los políticos llamen la atención sobre asuntos específicos, reciban contribuciones de dinero y entusiasmen a sus simpatizantes.

“Nuestra investigación no puede establecer si esta tendencia es buena o mala”, aclaró Willer. “La gente debe llegar a sus propias conclusiones en esta materia. A nosotros nos interesa analizar la toxicidad en el discurso político a largo plazo”.

Más vistas