15 minutos. La firma de contabilidad de la Organización Trump aseguró a través de un escrito enviado a la directiva de la empresa que las cuentas de los últimos 10 años de la compañía no son fiables. Además, desestimó continuar trabajando para ellos por un “irreparable conflicto de intereses”.
El escrito lo hizo público la fiscal general de Nueva York Letitia James. En él, la firma encargada hasta ahora de las cuentas de las empresas de Donald Trump, Mazars USA, señaló que sobre la base de investigaciones propias y externas, así como de las autoridades fiscales del estado, “no es fiable” confiar en las finanzas de la empresa desde junio de 2011 hasta junio de 2020.
En ese sentido, Mazars USA aconsejó a los directivos de la Organización Trump a que informe a sus clientes, declarantes y aseguradoras de crédito y prestamistas que no confíen en esas cuentas.
Por ello, la firma, que hasta ahora solo pudo presentar la declaración de impuestos del propio Trump y la de su esposa Melania, decidió dejar de trabajar para el conglomerado de empresas del expresidente de Estados Unidos (EEUU. Alegó un “irreparable conflicto de intereses”.
Discrepancias materiales
Por su parte, la Organización Trump mostró a través de un comunicado su “decepción” por la decisión de Mazars USA de desligarse de manera unilateral de la relación laboral que mantenían hasta ahora.
Además, desmintió dichas acusaciones. A su juicio, los trabajos de la firma se hicieron “de acuerdo con todos los principios y normas contables”. También insistió en que dichas declaraciones “no contienen discrepancias materiales”, según la CNN.
Las sospechas lanzadas por esta firma se suman al informe presentado el mes pasado por la Fiscalía General de Nueva York. En ese reporte, se denuncian evidencias “significativas” de que la Organización Trump “usó valores fraudulentos”. Específicamente, para obtener una serie de beneficios económicos. Entre ellos, “préstamos, cobertura de seguros e impuestos y deducciones”.
Para el equipo legal de la oficina de la fiscal James esta carta “refuerza aún más” las acusaciones presentadas anteriormente por la Fiscalía de Nueva York.