Identificado el joven que mató a 10 personas en supermercado de Buffalo

El autor de 18 años ya había sido identificado por las autoridades como un supremacista blanco

(Brandon Watson/EFE)

15 minutos. La fiscalía del distrito del condado de Erie (norte de Nueva York) identificó al joven que hoy mató a diez personas en un supermercado de la ciudad de Buffalo como Payton S. Gendron, un joven blanco de 18 años.

Gendron, que había sido definido previamente como un supremacista blanco, ha sido detenido sin derecho a fianza, bajo los cargos de homicidio en primer grado, y comparecerá por primera vez el martes por la mañana ante el juez.

El delito podría costarle la cadena perpetua, ya que en el estado de Nueva York no existe la pena de muerte.

El fiscal confirmó que consideran los asesinatos como “racialmente motivados”, siguiendo así la tesis adelantada por el agente especial del FBI Steven Belanger, quien agregó que su oficina investiga el incidente “como un crimen de odio y un caso de extremismo violento por motivos raciales”.

El joven Gendron eligió al parecer Buffalo por estar habitado mayormente por población negra, y de hecho entre sus trece víctimas -los muertos más tres heridos-, once de ellas eran negras.

Tras el tiroteo, se entregó voluntariamente a la policía.

El New York Times añade que el joven se declaró en el primer interrogatorio “no culpable” y aceptó un abogado de oficio tras asegurar que no puede costearse uno privado para su defensa.

Detalles de la tragedia

El comisionado de Policía del condado, Joseph Gramaglia, explicó que el atacante viajó varias horas hasta llegar al supermercado “Tops”, situado al noreste del centro de esta localidad del extremo norte de Nueva York, hacia las 2:30 de la tarde.

Cuando salió de su vehículo “estaba muy fuertemente armado con equipo táctico. Llevaba puesto un casco militar y llevaba una cámara que estaba transmitiendo en vivo lo que estaba haciendo” en la plataforma Twitch, que pertenece a Amazon.

En el aparcamiento del centro comercial disparó contra cuatro personas, de las cuales tres fallecieron, y luego entró al local, donde siguió disparando.

Una vez en el interior, el guardia de seguridad, un policía retirado, trató de detenerlo realizando varios disparos contra el atacante que impactaron en el equipo protector que llevaba puesto.

En el intercambio de disparos, el asaltante acabó con la vida del guardia y continuó su ataque contra las personas que se encontraban en el local hasta que llegó la Policía.

Cuando los agentes llegaron, el agresor se dirigió a la entrada de la tienda y se colocó su propia arma en el cuello, pero después de que los agentes le pidieran que la tirara, este se despojó del equipo que llevaba puesto y se rindió.

Vidas apagadas

“Era un día en el que la gente disfrutaba del sol, de la familia, de los amigos, de todo tipo de actividades felices, cuando unas personas que estaban en un supermercado comprando se vieron sorprendidas por una tormenta de balas sobre ellos. Las vidas de esas personas se apagaron en un instante, sin motivo alguno”, dijo por su parte el alcalde de la ciudad, Byron Brown, quien recordó que de joven trabajó en el centro comercial.

Varios testigos dijeron a la televisión local que habían personas escondiéndose en frigoríficos y otros escucharon a gente rogando por su vida.

Esta nueva masacre coincide con la guerra declarada por las autoridades de Nueva York contra las armas de fuego, en reacción al aumento rampante de los tiroteos desde el estallido de la pandemia de covid-19.

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