15 minutos. Gabriel Sterling, un responsable electoral del estado Georgia (EEUU), instó este martes al presidente saliente, Donald Trump, a que deje de inspirar actos violentos, después de que varios funcionarios y empleados recibieran amenazas en este estado.
Sterling, un alto funcionario de la oficina del secretario de Georgia, el republicano Brad Raffensperger, dedicó duras palabras contra Trump y los dos senadores republicanos del estado, David Perdue y Kelly Loeffler, en una rueda de prensa.
“Señor presidente, parece que usted ha perdido el estado de Georgia. Estamos investigando, hay siempre una posibilidad, lo entiendo, usted tiene derecho a ir a los tribunales, de lo que usted tiene capacidad -y necesita dar un paso adelante y decirlo- es de dejar de inspirar a la gente que comete actos potenciales de violencia”.
“Alguien va a resultar herido -advirtió-, alguien va a recibir disparos, alguien va a ser asesinado”.
Trump no ha reconocido aún su derrota en las elecciones del pasado 3 de noviembre, al alegar sin pruebas que hubo fraude electoral.
Amenazas
Los abogados del presidente saliente presentaron demandas en una serie de estados clave, como Georgia. La Justicia desestimó la mayoría.
Sterling mencionó en la rueda de prensa que un trabajador electoral en el condado de Gwinnett había recibido amenazas de muerte.
El hecho ocurrió después de que un defensor de teorías conspiratorias filtrara la identificación del empleado y lo acusara de manipular votos.
Georgia election official @GabrielSterling addresses Trump directly and demands he stop inciting violence under false voter fraud allegations. pic.twitter.com/fckBKJY6mX
— The Recount (@therecount) December 1, 2020
Sterling, que no identificó a la persona amenazada, señaló que es un técnico “veintitantos años” de la empresa Dominion Voting Systems.
Sterling agregó que tanto él como Raffensperger y su esposa han recibido también amenazas.
Dirigiéndose a Trump, espetó: “Debe parar. Esto son elecciones, esta es la espina dorsal de la democracia y todos los que no han dicho una maldita palabra son cómplices de esto. Es demasiado, no está bien”, dijo Sterling.