15 minutos. A través de un comunicado, Pam Bondi, fiscal general de Estados Unidos, reveló que instruyó a los fiscales federales de Nueva York buscar la pena capital contra Luigi Mangione por el asesinato de Brian Thompson, CEO de UnitedHealthcare, el pasado diciembre.
Bondi acusó a Mangione de perpetrar un “asesinato premeditado y a sangre fría que conmocionó a Estados Unidos” en contra de Thompson, a quien calificó de haber sido “un hombre inocente y padre de dos hijos pequeños”.
La fiscal detalló que su decisión va en línea con la nueva política del Gobierno de Donald Trump sobre la pena de muerte.
“Tras cuidadosas consideraciones, he ordenado a los fiscales federales que soliciten la pena de muerte en este caso mientras sacamos adelante la agenda del presidente Trump para frenar los crímenes violentos y hacer que ‘Estados Unidos sea seguro de nuevo'”, expresó la funcionaria a través del comunicado.
“Bárbara” decisión
Tras regresar a la Casa Blanca, Trump firmó una orden ejecutiva con la cual levantó la moratoria contra la pena capital impuesta por su antecesor, Joe Biden. También avisó que su Gobierno aumentaría las peticiones para imponer la pena de muerte contra delincuentes federales.
Por su parte, Karen Friedman Agnifilo, abogada de Mangione, tildó de “bárbara” la decisión, mencionando que el Gobierno federal está actuando con motivo de “cometer el asesinato premeditado y patrocinado por el Estado de Luigi (Mangione)”.
Aunque se ha declarado inocente de los cargos que se le imputan, el joven enfrenta cadena perpetua sin opción a libertad condicional, ya que ese estado no contempla la pena de muerte en su legislación.
Sin embargo, Mangione también enfrenta un caso paralelo en el Tribunal federal de Manhattan por el asesinato de Thompson. Se prevé que en ese proceso los fiscales pedirían la pena de muerte y tendrían que convencer al jurado de votar por unanimidad que Mangione merece morir. Un escenario que se sabe complicado por la naturaleza del caso.