15 minutos. La campaña del presidente saliente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este martes que llevó al Tribunal Supremo una demanda sobre los resultados de las elecciones presidenciales en Wisconsin tras haber sido rechazadas sus alegaciones de fraude por la corte máxima de ese estado.
La demanda busca que la Justicia invalide más de 50.000 votos por correo. A juicio de la campaña de Trump, fueron ilegales por distintos motivos.
La acción es la segunda de este tipo que el republicano lleva ante el Tribunal Supremo. La primera pretendía invalidar los resultados en Pensilvania, después de que los tribunales de ese estado fallaran en su contra.
El movimiento forma parte de la estrategia del mandatario para revertir en los tribunales el resultado de las elecciones de noviembre, unos intentos que hasta ahora no han tenido éxito. Además, tienen pocas posibilidades de prosperar después de que el pasado 14 de noviembre el Colegio Electoral de EEUU confirmase a Joe Biden como próximo presidente.
La demanda de Trump sobre Wisconsin
En el caso de Wisconsin, estado clave donde Biden se impuso por un apretado margen, las demandas de Trump fueron rechazadas por el Tribunal Supremo del estado y por una corte federal.
La campaña del mandatario se centra en los resultados de los condados de Dane y Milwaukee. Estas dos áreas de clara mayoría demócrata inclinaron la balanza a favor de su rival. En concreto se refiere a los votos por correo registrados allí.
Wisconsin’s “indefinitely confined” allowance for ID-free voting was massively exploited and abused by Dems in Milwaukee & Dane Counties.
— Steve Cortes (@CortesSteve) December 29, 2020
Wisconsin’s reported Biden “victory” is hopelessly tainted and cannot be certified come Jan 6.#ChalkTalk pic.twitter.com/RHwFf1d7hD
El Tribunal Supremo ya falló en contra de Trump en una importante demanda presentada por los líderes republicanos de Texas. La misma pedía invalidar el resultado en Georgia, Michigan, Pensilvania y Wisconsin, que el actual presidente ganó en 2016, en los que ahora ganó Biden.
El Tribunal Supremo de EEUU está compuesto por tres jueces progresistas y seis conversadores, cifra esta última que incluye a tres magistrados nombrados por Trump.