15 minutos. La policía comenzó este lunes a lanzar gases lacrimógenos contra los manifestantes que protestaban junto a la Casa Blanca, minutos antes del comienzo del toque de queda en Washington DC, a las 19.00 hora local (23.00 hora GMT), según pudo constatar Efe.
La policía comenzó a lanzar los gases lacrimógenos, tras advertencias de que el toque de queda estaba a punto de comenzar.
Casi al mismo tiempo, el presidente Donald Trump inició un discurso en la Rosaleda de la mansión presidencial.

Poco después del lanzamiento de gases lacrimógenos, los agentes comenzaron a empujar a los manifestantes con sus escudos para alejarlos de la mansión presidencial.
Poco después el mandatario salió a la Lafayette Square, el parque que hay frente a la Casa Blanca, por donde caminó y se dirigió a la iglesia episcopal de Saint John, en la que han rezado todos los presidentes de EEUU desde el siglo XIX.
Trump posó para las cámaras con una Biblia en la mano frente a las ventanas tapiadas de la iglesia, cuyo sótano fue uno de los lugares donde algunos manifestantes prendieron fuego durante las protestas del domingo, aunque el fuego no provocó daños.

Pese a haber sido dispersados de la zona por donde paseó el presidente, los manifestantes todavía continuaban en las inmediaciones gritando consignas, aunque sin poder acceder al área de Lafayette Square.
Despliegue
Trump, anunció este lunes el despliegue de “miles y miles de soldados fuertemente armados” y de agentes de la ley para detener los disturbios en Washington DC.
“Estoy movilizando todos los recursos federales, civiles y militares disponibles para detener los disturbios y los saqueos para poner fin a la destrucción y los incendios provocados y para proteger los derechos de los estadounidenses que respetan la ley”, dijo el mandatario en un discurso en la Casa Blanca.

Casi al mismo tiempo de que Trump iniciara su alocución los efectivos de seguridad empezaron a lanzar gases lacrimógenos contra los manifestantes congregados en las inmediaciones de la mansión presidencial que protestaban contra el asesinato del afroamericano George Floyd, hace hoy una semana en Mineápolis (Minesota), a manos de un policía blanco.