15 minutos. California, que con sus casi 40 millones de habitantes es el estado más poblado de EEUU, presentó este lunes su propia aplicación de rastreo de contactos para la COVID-19, basada en una tecnología desarrollada conjuntamente por Google y Apple que se sirve del Bluetooth.
En marzo y abril Gobiernos y empresas tecnológicas del mundo entero promocionaban estas aplicaciones como un apoyo clave contra el coronavirus. No obstante, California tardó nueve meses en presentar la suya propia y no se espera que esta cambie significativamente la situación actual de la pandemia.
Su descarga y su uso es voluntario, como también lo es la decisión de compartir la información en caso de dar positivo por la COVID-19.
“Es un proceso privado, anónimo y seguro. Es una de las muchas herramientas que tiene el estado en su estrategia guiada por los datos para ayudar a mitigar la propagación del virus”, indicó en un comunicado al presentar la aplicación el gobernador de California, el demócrata Gavin Newsom.
- “Podría ser una época realmente oscura”: La proyección de Fauci para enero
- Dra. Rochelle Walensky será la nueva directora de los CDC
¿Cómo funciona?
El 20 de mayo, Apple y Google (los dos fabricantes que copan el mercado mundial para sistemas operativos de teléfonos móviles) lanzaron una interfaz de programación de aplicaciones (API) desarrollada conjuntamente y compatible para Android e iOS.
La idea era que Gobiernos y autoridades sanitarias a nivel mundial usasen esa API como base para desarrollar sus propias aplicaciones, lo que hizo California.
En el caso californiano, una vez que los usuarios descarguen CA Notify a partir del jueves, cuando estará disponible, deberán activar el Bluetooth del teléfono. Este registrará los dispositivos de otros usuarios que se encuentren a menos de 1,8 metros de distancia.
Si una persona da positivo por el SARS-CoV-2 e introduce esta información en la app, los usuarios que hayan estado en contacto con ella en los últimos catorce días recibirán un aviso en su teléfono, sin que estos datos o las identidades de las personas se centralicen en ninguna base de datos o sean accesibles a terceros -el proceso es completamente anónimo.
COVID-19 en California
Unos 33 millones de residentes en diferentes regiones de California se vieron obligadas este lunes a quedarse en casa confinados de manera estricta ante el aumento del número de hospitalizaciones por la COVID-19 en ese estado.
Las restricciones, las más severas desde la primera ola en marzo y abril, conllevan el cierre de peluquerías, salones de belleza, parques infantiles, bares, bodegas, cines, museos y zoológicos. También cerraron los restaurantes, que solo podrán seguir sirviendo comida para llevar y haciendo entregas a domicilio.