15 minutos. El gobernador del estado de Nueva York, Andrew Cuomo, afirmó este domingo que no llevar mascarilla es “una falta de respeto” para los trabajadores esenciales “que han dado su vida” durante la crisis del coronavirus.
“Es una falta de respeto para los sanitarios y trabajadores esenciales que se han sacrificado durante cien días e incluso algunos de ellos han dado su vida para aplastar este virus (y la enfermedad del) COVID”, precisó.
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“Han dado su vida. Es una falta de respeto no tener la cortesía, la decencia, de llevar mascarilla”, remató.
Cuomo irrumpió así en el debate sobre el uso de mascarilla después de que el sector político neoconservador, principal sustento del presidente Donald Trump, cuestionara las recomendaciones de uso de mascarilla por suponer una violación de sus libertades personales.
“Más libertad”
Este mismo domingo el administrador general de la Sanidad Pública estadounidense, el cirujano general Jerome Adams, argumentó que las mascarillas dan “más libertad”, no menos.
“Hay quien siente que la mascarilla es un agravio para su libertad de elección, pero si la lleva más gente tendremos MÁS libertad para salir”, escribió en Twitter.
Adams destacó que con las mascarillas habrá menos contagios desde casos asintomáticos, lo que permitirá abrir antes muchos locales y servicios.
“¡Ejerce y fomenta tu libertad eligiendo llevar una mascarilla!”, comentó Adams en un tuit en el que se le puede ver posando con mascarilla.
Some feel face coverings infringe on their freedom of choice- but if more wear them, we’ll have MORE freedom to go out.
— Jerome Adams (@JeromeAdamsMD) June 14, 2020
Face coverings ➡️ less asymptomatic viral spread ➡️ more places open, and sooner!
Exercise and promote your freedom by choosing to wear a face covering! pic.twitter.com/3A4fW2qmN8
En un principio las autoridades estadounidenses no recomendaban el uso generalizado de mascarilla, pero ya en abril los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades remendó su utilización en lugares en los que no se pueda garantizar el cumplimiento del distanciamiento social.
Por otra parte, el principal asesor económico de Trump, Larry Kudlow, apuntó que “probablemente” deberían utilizar mascarilla los asistentes al acto de Trump previsto para el 20 de junio en Tulsa, Oklahoma.
“Bueno, sí. Probablemente”, señaló Kudlow al ser interrogado al respecto en la CNN.
El acto genera polémica porque la sección estatal del Partido Republicano informó que más de 300.000 personas mostraron su interés en asistir, pese a que solo caben unas 20.000 personas en el recinto, el Bok Center.
Además, el propio Bok Center canceló o aplazó todos los actos hasta finales de julio “por precaución”.