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Conoce la historia de una madre que busca sobrevivir en Los Ángeles

Raquel Lezama, tiene 3 hijos y fue despedida de la noche a la mañana en medio de la crisis generada por el coronavirus

Sin hermanos, ni padres ni tíos, la mexicana educó y cuidó de sus hijos sola (Cortesía GoFundMe)

15 minutos. Una madre mexicana soltera con tres hijos, víctima de violencia doméstica, costurera de profesión y residente en un barrio humilde de Los Ángeles. Esa es la rápida descripción de Raquel Lezama, una mujer que, como cientos de necesitados en tiempos de pandemia, tuvo que recurrir a las redes en busca de ayuda para sobrevivir.

"Se me vino el mundo encima", rememora Raquel en una entrevista con Efe con semblante nervioso, al recordar el momento en el que tuvo que decir a sus tres vástagos de 19, 13 y 8 años que fue despedida de la noche a la mañana en medio de una de las peores crisis económicas de la historia reciente.

Ante esta situación, una de sus amigas le explicó que existía una plataforma virtual, GoFundMe, que servía para colectar fondos con algún objetivo, ya sea personal o profesional, a través de donantes de todo el mundo. En su caso, el fin era la supervivencia de ella y de sus tres niños.

Hermandad virtual

Cientos de personas de todo Estados Unidos acudieron en las últimas semanas a ese sitio web para pedir auxilio ante la debacle económica provocada por la crisis sanitaria del COVID-19, que provocó más de 77.000 muertes y 1,2 millones de contagios en el país.

Dos de los afectados fueron los hermanos Alvarado, que viven en Manassas (Virginia), al otro extremo del territorio nacional.

"Son tiempos difíciles para nuestra familia, mi hermano y yo dimos positivo al coronavirus, lo cual nos imposibilitó para trabajar. Mi abuela y mi madre estuvieron mal también, pero ellas están en recuperación. Un consejo, protejan su familia, permanezcan en casa", reza el mensaje de socorro de Henry Alvarado.

Otras familias, como los Golden de Tampa, en Florida, encaran ahora gastos de funerales para enterrar a sus seres queridos.

"Mi hermano James falleció por el desagradable coronavirus y los gastos del funeral son 3.000 dólares, que mi madre pagó para brindarle un servicio digno. Cualquier ayuda es bienvenida", dice en su petición de ayuda Patsy.

El banco y el casero, otra historia

Además de los gastos de comida, la madre mexicana debe pagar cada mes el alquiler de su modesto apartamento. También tiene que hacer frente al crédito de su vehículo de segunda mano, un bien casi indispensable para trabajar en una ciudad con las distancias que tiene Los Ángeles, una urbe poco amiga del transporte público.

La entidad que le financió su automóvil le ofreció una moratoria de 60 días en el pago de sus cuotas, a excepción de los intereses. "¿Entonces, dónde está la ayuda?", se pregunta de manera retórica.

Su casero tampoco tuvo un gesto con ella, ni de rebaja del precio ni de una suspensión temporal de pagos de la renta.

Sola ante la pandemia

Sin hermanos, ni padres ni tíos, Lezama educó y cuidó de sus hijos sola. Su única ayuda es una niñera que estaba con ellos durante sus largas jornadas de trabajo en un hotel de la ciudad angelina.

Fue por eso que en el momento de quedarse sin ingresos tuvo que acudir inmediatamente a centros donde dan comida gratis a familias necesitadas de Los Ángeles, más de dos horas de cola mediante. El siguiente paso fue explicar su historia en las redes.

Gracias a los 6.000 dólares recolectados en dos semanas, la familia Lezama pudo seguir haciendo frente al pago del alquiler, el crédito del automóvil y el seguro de vida de Raquel, que paga cada mes una cuota importante por si le ocurre alguna cosa y sus hijos se quedan desamparados, sin madre.

"Y tengo que guardar porque yo no sé cuánto tiempo voy a estar así o cuando podré regresar a mi trabajo", argumenta con una sonrisa Raquel. La mexicana dice sentirse "bendecida" por la ayuda de los casi 40 donantes que contribuyeron a alcanzar el objetivo establecido.

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