Aumenta el consumo de marihuana entre adolescentes de EEUU tras su legalización en adultos

La exposición repetida al cannabis entre los 10 y 18 años eleva el riesgo de desarrollar problemas cognitivos y de memoria

El informe fue elaborado por investigadores de la Universidad de California en San Diego (EFE/Laura Barros)

15 minutos. Los estados de Estados Unidos (EEUU) que han legalizado el uso recreativo de la marihuana han visto un aumento de su consumo también entre adolescentes, a pesar de que las leyes no lo permiten, según un estudio publicado este jueves por la revista estadounidense Addiction.

Los resultados son relevantes por el debate que existe sobre los efectos que el cannabis tiene en el cerebro de los menores y el temor de que produzcan daños irreversibles en su desarrollo, de acuerdo con el estudio.

“Es especialmente preocupante por los efectos adversos que se asocian al uso de cannabis en jóvenes, incluidos problemas respiratorios, enfermedades cardiovasculares y efectos nocivos en su salud mental”. Así lo explicó el principal investigador del estudio Yuyan Shi.

El informe, elaborado por investigadores de la Universidad de California en San Diego, encontró que las personas de edades comprendidas entre los 12 y 20 años que viven en estados donde es legal consumir marihuana recreativa, como California, Washington DC y Nueva York, tienen más probabilidades de hacerlo que los que viven en estados donde no lo es.

Al día de hoy, las leyes que regulan el consumo de cannabis permiten hacerlo solo a partir de los 21 años.

Cerebro de los adolescentes y la marihuana

Los resultados ponen el foco sobre los efectos que el consumo de marihuana puede tener sobre el cerebro de los adolescentes, que se encuentra en pleno desarrollo.

“No existe ninguna duda de que la exposición al cannabis a una edad temprana no es buena“. De esa forma lo aseguró a EFE el profesor Kuei Tseng, experto en neurociencia de la Universidad de Illinois, en Chicago.

Tseng es uno de los científicos que estudia el efecto que el consumo de THC, la parte del cannabis que causa la sensación de estar colocado, tiene sobre el desarrollo del cerebro adolescente.

El doctor realiza experimentos en roedores, cuyos cerebros son muy parecidos a los de los seres humanos, para tratar de medir el impacto de esta sustancia en las funciones cerebrales.

“Lo que hemos encontrado es que la exposición repetida al cannabis en este momento de la vida (equivalente al período entre los 10 y los 18 años en humanos) aumenta las probabilidades de desarrollar problemas cognitivos y de memoria“, dijo Tseng.

Lo que no está tan claro es que estos efectos sean permanentes. Sin embargo, este no es un tema tan importante.

“Si esa ventana de tiempo en la que tu cerebro no funciona correctamente es durante el colegio o la universidad, básicamente pierdes la posibilidad de realizar una carrera”, señaló.

Mayores dosis al vapear

Las advertencias de Tseng cobran especial urgencia en vista de recientes estudios que demuestran un aumento del uso de cannabis a través de cigarrillos electrónicos. Las dosis de THC que contienen estos productos suelen ser muy superiores a las de la marihuana tradicional.

El vapeo de cannabis, que es como se conoce este método de consumo, va camino a convertirse en la principal forma de uso de esta droga entre los adolescentes de EEUU.

Lo que falta, dice el experto, es una discusión pública que sirva para mitigar el consumo de marihuana entre los jóvenes. Esto es algo inevitable cuando la droga la pueden comprar adultos de manera legal.

“Esa conversación no se está produciendo”, lamentó Tseng.

Según el experto, una forma de hacerlo sería que las autoridades sanitarias utilizaran las redes sociales para organizar campañas educativas dirigidas a adolescentes.

A pesar de todo, Tseng no ve con malos ojos la legalización del consumo lúdico de cannabis. Fuerza una situación en la que todas estas cuestiones deben ser examinadas.

Por ejemplo, el hecho de que tantos adolescentes estén consumiendo cannabis permite a los científicos medir los efectos a largo plazo de esta droga. Antes era imposible ya que no se puede, de manera ética, dar dosis de marihuana a jóvenes para después estudiar su reacción.

Otra posible ventaja es que los productores de marihuana podrían verse obligados a aclarar la cantidad de THC y la composición de sus productos. Esto es muy importante a la hora de estimar los efectos y los riesgos del cannabis.

Para que esto ocurra, sin embargo, es necesario que las autoridades regulen este ámbito. Hasta ahora, eso no ha ocurrido.

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