15 minutos. Estados Unidos anunció este viernes la inclusión al Banco Financiero Internacional (BFI), en la “lista negra” de empresas cubanas con las que los estadounidenses tienen prohibido realizar transacciones, en un intento de apretar el yugo a la cúpula militar de la isla.
El secretario de Estado de EEUU, Mike Pompeo, reveló en un comunicado la nueva sanción a la isla. Esta se enmarca en una escalada de la presión a Cuba antes de que el presidente saliente, Donald Trump, ceda el poder a Joe Biden.
“El BFI es un banco comercial controlado por los militares cubanos, que se benefician de las transacciones financieras a expensas del pueblo cubano“, aseguró Pompeo.
La medida se hará efectiva “a principios de enero”, cuando el Departamento de Estado publique la versión actualizada de la Lista Restringida de Cuba.
Rechazo de Cuba a la sanción
Por su parte, el Gobierno cubano rechazó este viernes la inclusión del BFI, en la “lista negra” y acusó a Estados Unidos de querer reforzar el “cerco económico” sobre la isla.
“Rechazo la nueva medida punitiva del Departamento de Estado #EEUU para recrudecer el bloqueo a Cuba”, escribió el ministro cubano de Exteriores, Bruno Rodríguez.
I reject new punitive measure of #US State Department to tighten blockade against #Cuba.
— Bruno Rodríguez P (@BrunoRguezP) January 1, 2021
The inclusion of Cuban entities in its lists is intended to reinforce an economic siege that has failed to destroy the Cuban Revolution after 62 years.
También sostuvo que “la inclusión de entidades en sus listas pretende reforzar un cerco económico que no pudo destruir la Revolución Cubana en 62 años”.
Presión de Trump a la isla
El Gobierno de Trump intentó elevar al máximo la presión al poderoso conglomerado militar Gaesa. Este gestiona las joyas económicas de Cuba, como el turismo, el comercio y el petróleo.
En 2016, Gaesa tomó las riendas del Banco Financiero Internacional, y desde entonces “usa el papel clave del BFI en el sistema cambiario para proporcionar acceso preferente a los militares y las compañías estatales”, alegó Pompeo.
“Los beneficios extraídos de estas operaciones benefician a los militares cubanos, en lugar de a los emprendedores independientes cubanos. Esto contribuye a ampliar la represión del pueblo cubano y financiar la interferencia de Cuba en Venezuela”, aseguró el secretario de Estado.
Aunque Pompeo no lo confirmó, es posible que la sanción a BFI responda a las recientes resoluciones aprobadas por el Gobierno cubano para favorecer la importación y exportación del sector no estatal.
Según un informe publicado por The Havana Consulting Group, cualquier emprendedor cubano que se plantee adentrarse en un negocio de importación o exportación de productos o servicios en la isla tendría la obligación de abrir una cuenta bancaria en el BFI, controlado por Gaesa.
Las sanciones que Trump impuso durante su mandato sobre Cuba deterioraron la maltrecha economía cubana, que atraviesa su peor crisis en tres décadas.
En el tiempo que les quedan en el poder, Trump y Pompeo evalúan devolver a Cuba a la lista de Estados patrocinadores del terrorismo. La isla se encontraba en esta lista hasta que en 2015 el Gobierno de Barack Obama la sacó.
La dura política de Trump hacia Cuba tuvo mucho que ver con su intento de conquistar el voto los estadounidenses de origen cubano y venezolano en el estado clave de Florida, y esa última medida podría ser un gesto de agradecimiento por el apoyo que le dieron en las elecciones de noviembre.
Biden prometió descongelar el proceso de acercamiento a la isla que inició Obama y revertir muchas de las sanciones que Trump impuso a Cuba, pero no está claro si deshará todas las restricciones ni cuándo pueden esperarse esos cambios.