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18 años de cárcel para el jefe de Oath Keepers por el asalto al Capitolio

"Al igual que el presidente Trump, mi único delito es oponerme a quienes están destruyendo nuestro país", declaró Stewart Rhodes

Durante semanas, la acusación mostró mensajes en redes sociales, correos electrónicos, videos y registros de llamadas para evidenciar la coordinación entre los acusados (Cortesía Twitter @_infoLibre)

15 minutos. Stewart Rhodes, fundador de Oath Keepers -una de las milicias ultraderechistas implicadas en el asalto al Capitolio de Estados Unidos (EEUU)-, fue sentenciado a 18 años de prisión por conspiración sediciosa. Hasta ahora, es la condena más larga impuesta por estos hechos del 6 de enero de 2021.

Usted representa una amenaza constante y un peligro para este país y la democracia“. Así lo dijo el juez Amit Mehta antes de leer la sentencia, a la espera de que otro de sus compañeros, Kelly Meggs, sepa en las próximas horas el tiempo que deberá permanecer en una prisión federal.

“Lo que por supuesto no puede ser es un grupo de ciudadanos que, porque no les gustó el resultado de unas elecciones, no creían que la ley se cumplió como debería ser, fomenten la revolución”, afirmó el juez. Asimismo, aseguró que desde aquello, EEUU “contiene la respiración” cuando se acercan unos comicios.

Escondieron armas

Mehta señaló que aquellas acciones equivalían a terrorismo y que el cargo de conspiración sediciosa -con pocos precedentes desde que se estipuló hace siglo y medio- “es uno de los delitos más graves que puede cometer un estadounidense“.

El caso del líder de Oath Keepers fue la primera acusación importante que cayó sobre un miembro de estas milicias presentes en las revueltas del 6 de enero. Recientemente, también declararon culpables de conspiración sediciosa a varios miembros de Proud Boys, incluyendo a su jefe Enrique Tarrio, mientras esperan sentencia.

Durante semanas, la acusación mostró mensajes en redes sociales, correos electrónicos, videos y registros de llamadas para evidenciar la coordinación entre los acusados antes, durante y después del ataque. Las pruebas reflejan que algunos de ellos viajaron juntos hasta Washington y escondieron armas en Virginia.

No nos temerán hasta que lleguemos con los rifles en la mano“, escribió Rhodes en uno de estos mensajes en vísperas del 6 de enero. En una de las grabaciones que se presentaron como pruebas, se le podía oír lamentarse de no haber estado más y mejor armados aquel día.

“El ataúd de esta República”

Rhodes se mostró prolífico en comentarios de este tipo durante aquellos días. En otro de los mensajes que mostraron los fiscales, que pidieron 25 años de cárcel, este antiguo paracaidista del Ejército afirmó que el día 6 debían, “con o sin Trump”, evitar que clavasen “el último clavo en el ataúd de esta República”.

Durante su turno de defensa, Rhodes -quien no entró en el Capitolio- intentó desvincularse de los hombres que tuvo a su mando. Los llamó “estúpidos” por irrumpir de aquella manera en la sede de la democracia estadounidense. “No tenía ni idea de que algún Oath Keeper estuviera pensando entrar o que entraría“.

Ahora, antes de conocer su sentencia, insistió en las teorías de la conspiración. Después de calificarse como “preso político”, aseguró que continuará en prisión “exponiendo la criminalidad del régimen”.

Al igual que el presidente Trump, mi único delito es oponerme a quienes están destruyendo nuestro país“, manifestó durante una intervención de 20 minutos en la que habló con la narrativa de que las elecciones que llevaron a Joe Biden a la Casa Blanca estuvieron salpicadas de fraude.

Un país dividido

Creo que este país está increíblemente dividido, y esta acusación, no solo la mía, lo empeora. Creo que son presos políticos y a todos se nos está cobrando de más. Hará que la gente sienta que este Gobierno es incluso más ilegítimo que antes“, expuso el fundador de Oath Keepers en referencia a sus compañeros que esperan sentencia.

Este viernes se sabrán también las condenas de Jessica Watkins, de 40 años, veterana del Ejército que sirvió en Afganistán antes de formar parte del grupo en Ohio; y Kenneth Harrelson, de 41 años, mano derecha de Meggs, acusados de obstruir un procedimiento oficial y de complicidad.

Han presentado el cargo de conspiración sediciosa contra aproximadamente 850 personas detenidas por su participación en aquellos disturbios, siendo el cargo más importante. La principal acusación que han presentado los fiscales es la de ingresar de manera ilegal en un lugar restringido, mientras que el resto de las más recurrentes son por agresión o resistencia a la autoridad.

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