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Yé-yé: la hazaña del Real Madrid cumple 54 años

La fama que adquirió el equipo de Muñoz hizo que se le conociera como el Madrid de los yé-yé

Ese equipo dejó una marca en la historia del fútbol europeo (Pixabay)

15 minutos. Cada 11 de mayo, el Real Madrid conmemora la consecución de su sexta Copa de Europa, la que consiguió aquel equipo 'yé-yé' de leyenda en el estadio Heysel de Bruselas.

El 11 de mayo de 1966, el Real Madrid recuperaba el trono del fútbol continental. Tras ganar las 5 primeras ediciones, estuvo otras 5 sin levantar la orejona. La última corona se remontaba a 1960 con el histórico 7-3 al Eintracht de Fráncfort.

Mientras tanto, Miguel Muñoz estaba en el banquillo, que como jugador había participado en 1956 ante el Stade de Reims y en 1957 ante el Fiorentina.

La transformación del equipo corrió bajo su mando. Ya sin míticos como Alfredo di Stéfano, Raymond Kopa o Héctor Rial, armó un bloque atrevido con jóvenes valores que pegaban fuerte, como Zoco, Pirri, Amancio, Velázquez, Araquistáin y Pachín.

Paco Gento seguía representando a la gloriosa generación anterior con la misma vigencia de entonces. Ferenc Puskas, cercano a los 40, ya no era titular.

Eran años en los que los Beatles triunfaban por todo el mundo, su revolución cultural era absoluta. También en España. Y la fama que adquirió el equipo de Muñoz, hizo que se le conociera como el Madrid de los "yé-yé", aunque obviamente no todos esos jóvenes lo eran.

Encuentros

Tras superar con remontada en la previa al Feyenoord, eliminó con autoridad al Kilmarnock escocés (por un global de 7-3).

Después, le costó superar al Anderlecht belga (4-3 en conjunto) y en semifinales se topó con el Inter de Milán, campeón de las dos ediciones anteriores. Todo esto ocurrió en 1964 ante el cuadro blanco.

José Martínez selló el 1-0 de la ida en Madrid. Igualmente, Martínez confirmó el pase a la final con un gol de Amancio Amaro para acabar el encuentro con empate. Helenio Herrera, por su parte, era el favorito antes de la confrontación.

Su rival, inesperadamente, fue el Partizán, ya que en la otra parte el cuadro figuraban equipos como el Benfica de Esebio o el Manchester City de Bobby Charlton.

Victorias

Ambos se encontraron en cuartos de final y salió airoso el conjunto inglés en un día de gloria en Lisboa de George Best, para firmar un tremendo 1-5.

Los yugoslavos, mientras, habían superado a Nantes, Werder Bremen y Sparta de Praga tras remontar con un 5-0 el 4-1 encajado en la capital checa.

En la semifinal, el Partizan ganó en casa por 2-0. Sin embargo, el partido de ida y en la vuelta rentabilizó ese marcador, puesto que el 1-0 del United no le impidió alcanzar la gran final del 11 de mayo en Heysel.

Muñoz formó, como en San Siro, un 11 con pleno de jugadores españoles en la octava final de la historia del Real Madrid en la Copa de Europa: Araquistáin, Pachín, De Felipe, Zoco, Manuel Sanchís, Pirri, Velázquez, Serena, Amancio, Grosso y Gento.

No había favorito claro, aunque ese bagaje podía ser beneficioso para el campeón español ante un rival que debutaba en estas lides. Los yugoslavos se adelantaron en el marcador por medio de su capitán, Velibor Vasovic, a los diez minutos de la reanudación. El gol despertó al equipo de Miguel Muñoz, que con dos goles en seis minutos de Amancio (m.70) y de Serena (m.76) sellaron el 2-1 que devolvía la gloria a la Casa Blanca.

Era su sexta Copa de Europa y la sexta de Paco Gento, récord aun absoluto de la competición. Pocos lo hubieran imaginado. Esos jóvenes, con el concurso eterno de la "galerna del Cantábrico", ese equipo denominado "yé-yé", le devolvió a la cima del fútbol europeo y mundial al escribir otra página histórica imborrable.

El yé-yé es un estilo de música popular que se hizo famoso entre la juventud de Francia, España, Italia y buena parte de Iberoamérica en la década de los 60.

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