(+Videos) Una galleta de la suerte predijo que Rahm ganaría el Masters

"Ni cerca de haberlo procesado todavía. Lo único que sé que va a pasar es que el cocinero José Andrés me va a hacer el menú cada año", aseguró el español

Rahm, de 28 años, ganó el segundo grande de su carrera, tras el Abierto de Estados Unidos (EEUU) de 2021 (EFE/EPA/John G. Mabanglo)

15 minutos. Jon Rahm, ganador del Masters 2023 este domingo, vaticinó hace 10 años que ganaría en Augusta gracias al papelito de una galleta de la suerte.

“Tu talento será reconocido y recompensado adecuadamente“, fue el mensaje que le salió en el papel de una galleta de la suerte. El actual número uno mundial lo publicó en sus redes sociales en noviembre de 2013 junto a una fotografía: “¡Voy a ganar el masters!”.

Dicho y hecho, una década después el jugador de Barrika se pudo enfundar la chaqueta verde que reconoce al ganador del Masters de Augusta, convertirse en el cuarto español que lo consigue tras Severiano Ballesteros, José María Olazábal y Sergio García, y obtener el segundo major de su carrera.

Además, lo hizo el día en el que Ballesteros, el gran referente del golf español, hubiera cumplido 66 años. Sergio García también ganó en Augusta el 9 de abril de 2017.

“Hay algo especial para españoles”

“Es el décimo grande en España y la sexta chaqueta. Me cuesta explicarlo porque verle ganar a Sergio aquí fue increíble y eso hace que de verdad te creas que aquí hay algo especial para españoles. Que es nuestro destino jugar bien aquí. Es un honor para mí”, dijo Rahm en rueda de prensa.

“Ser el primer europeo que gana Masters y US Open me cuesta creerlo, y es todo un honor”, agregó.

El vizcaíno Rahm se proclamó campeón del Masters de Augusta, el primer grande de la temporada y uno de los torneos más importantes del golf mundial. Acabó con un acumulado de 12 bajo par y 4 golpes de ventaja sobre Brooks Koepka.

Rahm, de 28 años, ganó el segundo grande de su carrera, tras el Abierto de Estados Unidos (EEUU) de 2021.

“No quería creérmelo hasta que fuera algo fijo. Me acuerdo del libro de Rafa Nadal, cuando habla de la final de Wimbledon de 2008 con Federer, cuando pega un gran golpe y por primera vez se dejó pensar en la victoria. Creo que era el cuarto set y luego fueron al quinto set. Explica que permitirse pensar en la victoria le hizo perder el set. Por eso hay que mantenerse en lo que es importante en el momento“, dijo.

Y reconoció que todavía le cuesta creer en las consecuencias de su logro, entre ellas, el tener derecho a jugar en Augusta el resto de su vida.

“Ni cerca de haberlo procesado todavía. Lo único que sé que va a pasar es que el cocinero José Andrés me va a hacer el menú cada año. El resto todavía no he dejado que los pensamientos vayan tan adelante. Me imagino que mañana vendrá presente, pero de momento es casi como que no me doy cuenta. Un honor poder venir aquí el resto de mi vida”, aseguró.

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